Nada Personal

PRD, un partido “chiquito”

Que Carlos Talavera Pérez sea “candidato” a diputado federal por el Partido de la Revolución Democrática, no es novedad para un partido que tiene entre sus filas al matrimonio “Abarca”, presos por la desaparición de los normalistas y por tener vínculos con la delincuencia organizada.

Tampoco creo que le preocupe o dañe la imagen de Luis Maldonado Venegas, el secretario General de Gobierno y uno de los políticos mexicanos más destacados del país.

A dirigentes estatales como Socorro Tiempo Quezada les podrá molestar la postulación de Talavera, pero como si les importara a Carlos Navarrete Ruiz y Los Chuchos la opinión de una lideresa perredista.

Lo único que llama la atención de un personaje como Talavera Pérez son los lazos “sanguíneos” con personajes como Jesús Ortega Martínez, mismos que se remontan a la existencia del Partido Socialista de Trabajadores, el partido satélite en el sexenio de Luis Echeverría.

Sin embargo, como dice el clásico radiofónico poblano, esa no es la noticia, la noticia es que Los Chuchos le apuestan por un partido “chiquito”.

Para quienes dominan el panorama nacional del sistema político mexicanos y los partidos, estiman que el PRD confirmará en las urnas en junio próximo lo que ya marca la tendencia de las encuestas: una caída de la votación.

Acaparadas las candidaturas a diputados federales por IDN, con la comparsa de ADN y la cesión de mínimas posiciones a NI, el PRD podría empatar la votación con Morena, o en el peor de los casos superado, con más de 12 o 13 puntos porcentuales.

En el peor o mejor escenario, a como va la dirigencia nacional, es que el PRD “desaparezca” haciéndose chiquito, porque como opción de “izquierda moderna” dejó de serlo, para convertirse en una útil franquicia satélite del partido gobernante en turno.

pablo.ruiz@milenio.com