Nada Personal

PRD: escisión nacional en puerta

Si hay una voz crítica en el Partido de la Revolución Democrática es la de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Por la forma y el tono para exigir la renuncia de toda la dirigencia nacional, el mensaje de fondo del michoacano es el anuncio de una inminente escisión en este partido político.

Carlos Navarrete Ruiz y Héctor Miguel Bautista López, primero muertos antes de dejar presidencia y secretaría general del Comité Ejecutivo Nacional del PRD.

Cárdenas Solórzano fue muy lacónico en sus sentencias  para definir al partido político que se ha reducido a una “franquicia”, sin “calidad moral” ni “línea política”, sin “credibilidad” y sumergido en la “corrupción”.

Muy tarde se dio cuenta el ex candidato presidencial de la realidad de este partido de “izquierda” que fundó junto con otros ex priistas e izquierdistas.

El PRD “está a punto de disolverse o de quedar como una simple franquicia político-electoral, subordinado a intereses ajenos (…) a partir de encontrarse inmerso en un ya largo proceso de pérdida de autoridad moral como institución y de pérdida de autoridad moral de sus dirigentes”.

Sin la presencia de Izquierda Democrática Independiente (IDN) de René Bejarano Martínez en los cargos de dirección nacional del PRD, su salida de este partido es un asunto de mero trámite.

Militantes de IDN en Puebla han insistido en la urgencia de recuperar el origen de izquierda de este partido, y veían una oportunidad en la postulación de Cárdenas en la renovación de la dirigencia nacional.

Gobernantes perredistas, la dirigencia nacional y el partido como institución están marcados por el asesinato de normalistas y la desaparición de 43, de Ayotzinapa,  así como los crímenes cometidos por el ex alcalde preso de Iguala contra sus compañeros de partido y de Cabildo, una atrocidad.

Pero el mal llamado partido del sol azteca empezó su descomposición en todos los frentes, desde varios años.

pablo.ruiz@milenio.com