Nada Personal

PAN: unidad sin autocrítica

La cursilería política de la operación cicatriz no parece ser lo más acertado para describir de manera muy simplista la realidad interna en el Partido Acción Nacional posterior a la contienda interna.

Lo ocurrido en el PAN no puede reducirse a una pelea por el aparato burocrático del partido político, le deben a los mexicanos una explicación de los sexenios fallidos en la Presidencia de la República.

La unidad de uno de los partidos políticos más importantes del país no se reduce a una taza de café entre Gustavo Madero y Ernesto Cordero, o una foto de la conciliación entre el ganador y el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

De cara a la sociedad, el partido conservador debe explicar de manera autocrítica a los mexicanos por qué falló la transición democrática.

¿Por qué reprodujeron los mismos vicios del sistema político que cuestionaron, pero terminaron repitiendo con los casos de Oceanografía SA de CV, los “moches” y los bisnes con casineros, por mencionar los más ilustrativos por escandalosos y vergonzosos.

La reconstrucción del principal partido de derecha en México debe pasar necesariamente por una asepsia completa de sus filas, la revisión de sus principios ideológicos, doctrinarios y prácticas políticas.

Se necesita en el PAN, al igual que el resto de partidos políticos con registro, transparentar su funcionamiento, permitir auditorías del uso del financiamiento público, el origen de las aportaciones privadas y la declaración de bienes patrimoniales de los dirigentes, por mencionar lo menos.

México requiere de partidos políticos democráticos, competitivos, con proyectos de nación, maduros, con alto nivel de debate político, aunque es mucho pedir ante una reciente contienda interna de vergüenza, de bajísimo nivel, de arrabal, como los pleitos al estilo de Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo.

Si con el relevo generacional en Acción Nacional vienen los cambios enhorabuena por ello, pero para ello deben dar muestras claras a la sociedad mexicana a la que tiene que reconquistar porque a nadie dejaron satisfechos a su paso por la Presidencia de la República ni con la reciente contienda por la dirigencia nacional del PAN.

Lejos de dar confianza, dan miedo porque muchos actuaron SIN ESCRÚPULOS.

pablo.ruiz@milenio.com