Nada Personal

PAN: el antes y después del 18 de mayo

A nadie debería extrañar la presencia e importancia de la asistencia en Tlaxcala del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, en el acto de campaña de Gustavo Madero Muñoz.
El aspirante a reelegirse en la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PAN sabe del capital político del mandatario poblano y la influencia que ejerce en el vecino y conurbado estado.
Se trata de uno de los 32 gobernadores en el país con un amplio horizonte en un proyecto político que ha construido pian pianito.
Para ambos políticos mexicanos, Gustavo Madero Muñoz y Rafael Moreno Valle, habrá un antes y un después del 18 de mayo, una vez conocido el resultado de los más de 200 mil panistas respecto a quién deberá presidir el CEN.
Es previsible entonces, de lograr Madero reelegirse en la dirigencia nacional del PAN, de cara al calendario político electoral nacional y en el estado, venga el reacomodo del equipo morenovallista.
En el antes y el después del 18 de mayo, unas piezas del engranaje o andamiaje del equipo de Moreno Valle estarían cumpliendo su función y otros serían los agregados a la reajustada maquinaria con la mira puesta en el calendario del 2015, 2016 y 2018.
No sería extraño entonces que el tema de la política interna en el estado sea una de las prioridades en la renovación de las piezas de acuerdo a las nuevas circunstancias políticas en la arena de la competencia.
Posterior al dilema –superado- entre la línea blanda y dura en la Secretaría General de Gobierno, posterior a la salida de Fernando Manzanilla y al ingreso de Luis Maldonado Venegas, sería entendible y razonable que se retome el arribo de la línea dura en la conducción de la política interna.
El 18 de mayo en el PAN no está en juego sólo la reelección del norteño Gustavo Madero, el respaldo del panismo poblano tampoco es un tema aldeano.