Nada Personal

El PAN busca deshacerse de la “chiquillería”

Mal le paga el Partido Acción Nacional a los partidos políticos aliados con quienes ha logrado en recientes elecciones en los estados hacerse de gubernaturas, mayorías en Congresos locales y control más de una presidencia municipal.

Los panistas que lideran al grupo parlamentario en la Cámara Baja no tuvieron empacho en calificar a los partidos pequeños como la “chiquillería” y que no están dispuestos a seguirlos “inflando” en cada elección para que preserven su registro.

La polémica ha llegado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación porque el PRI, PRD, PVEM, MC, PT y Panal promovieron un recursos de inconstitucionalidad contra la fracción 13 del Artículo 87 de la Ley General de Partidos Políticos, contenida en la reforma político-electoral.

La entidad poblana es uno de los mejores laboratorios en los resultados electorales cuando de coaliciones y candidatos comunes se trata, del 2010 con la coalición Compromiso por Puebla y en 2013 con la Puebla Unida, donde el principal beneficiado ha sido el PAN.

Irónicamente son ahora el PRI y PRD quienes encabezan el juicio de inconstitucionalidad porque el PAN sostiene que sólo pretenden dar vida artificial a los partidos pequeños.

La Ley General de Partidos establece que cuando un ciudadano cruce dos emblemas de partidos en una misma boleta, el voto sí le contará al candidato, pero no a los institutos políticos, mientras que el artículo 311 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe) establece todo lo contrario, es decir, que ante tal situación los votos contarán para el abanderado y para el partido.

“Los votos en los que se hubiesen marcado más de una opción de los partidos coaligados, serán considerados válidos para el candidato postulado, contarán como un solo voto y sin que puedan ser tomados en cuenta para la asignación de representación proporcional u otras prerrogativas”, establece el apartado 13 del Artículo 87 de la Ley General de Partidos.

pablo.ruiz@milenio.com