Nada Personal

Osorio: ¿asalto o ataque directo?

Y la fuerza del Estado se volvió hacia la población, mientras la delincuencia sigue impune.

Además de sus muertos, víctimas de la delincuencia, habitantes del municipio de Guadalupe Victoria le lloran ahora a sus presos y familiares y amigos que han abandonado el pueblo por temor a ser detenidos por la Policía Ministerial.

Tres hermanos del comerciante asesinado, dos hombres y una mujer, figuran en la lista de las personas que deberán ser aprehendidas.

Posterior a los hechos violentos ocurridos la noche del lunes 4 y la madrugada del martes 5, los guadalupenses están en el abandono total porque los policías municipales huyeron, las patrullas están quemadas y la Policía Estatal hizo presencia sólo para ejecutar aprehensiones.

Con la crisis de gobernabilidad en el municipio de Guadalupe Victoria se abrió la “caja de pandora” motivado por el ambiente de inseguridad pública propiciada por la actitud omisa de la autoridad.

El joven comerciante asesinado Ernesto Osorio Cervantes debió ser sepultado el miércoles, pero los familiares se resistieron a ello porque ayer debía celebrar su cumpleaños 31, pero los delincuentes lo privaron de ello.

El hartazgo de la gente terminó en una crisis de gobernabilidad con los actos ocurridos el 4 y 5 de noviembre.

Habitantes de este municipio empiezan a revelar la existencia del “cobro de piso” a cualquiera que tenga una actividad económica, incluida la Iglesia católica que paga la extorsión.

En este contexto no les extraña la actitud “omisa” de los policías preventivos, jefes policiacos y la propia autoridad municipal de cancelar rondines y no aplicar un sistema de seguridad eficiente.

Lo ocurrido a Osorio Cervantes podría superar la hipótesis de un intento de asalto, se trataría de una ejecución por oponerse al “cobro de piso” y haber divulgado en internet un mes atrás la presencia de un vehículo “sospechoso”, mismo que fue destruido por una turba.

Fueron los policías municipales quienes resguardaron a los ocupantes de la camioneta “sospechosa”, dejados en libertad horas después.