Nada Personal

Osorio Chong, cátedra de tolerancia y negociación

El gobierno de Enrique Peña Nieto a través del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong les y el movimiento  estudiantil del Instituto Politécnico Nacional, dieron una cátedra al PRD y PAN de tolerancia y negociación política.

El encargado de la política interna del país, el hidalguense Osorio Chong partió de reconocer el movimiento de los jóvenes.

Los estudiantes del IPN por su parte reconocieron al gobierno federal como interlocutor válido y no realizó desmanes o  acciones violentas como cometidos por maestros oaxaqueños y guerrerenses.

A diferencia de los gobiernos de extracción perredista del gobierno del estado de Guerrero y el municipal de Iguala, la federación le entró al toro por los cuernos y no sólo se limitó a tender puentes de comunicación, sino que acudió a su encuentro.

A diferencia de la actitud omisa y hasta cómplice del mandatario de Oaxaca Gabino Cué con la sección 22 de la CNTE, el gobierno federal busca establecer acuerdos.

El mandatario perredista Ángel Aguirre dejó todo suelto, sin operadores efectivos, y uno más gris que él, el alcalde de Iguala, fue quien ejecutó una decisión que le costó la vida a normalistas y ciudadanos por la ineficiencia de él y los jefes policiacos.

Hay más de un secretario de Gobernación en los estados que deberían aprender de la capacidad de negociación de su homologo federal, se evitarían crisis de gobernabilidad y tragedias como han ocurrido en las entidades.

Activistas con intereses mezquinos como los perredistas Luis Sánchez y Roxana Luna deberían también de aprender lo que es un movimiento, no patrañas como las que promueven por intereses aviesos e inconfesables.

Frente a los estudiantes del Poli, los perredistas Sánchez y Roxana son unos mercenarios de “izquierda” sin escrúpulos para lucrar con la tragedia.

Gobernantes de extracción panista y perredista algo deberían aprenderle a los priistas que no repitieron la ortodoxia de sus correligionarios Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.

En la víspera del aniversario luctuoso de los hechos ocurridos en la Plaza de las Tres Culturas del 2 de octubre de 1968, algunos nos equivocamos al creer que ya no ocurrirían asesinatos de estudiantes, pero los hechos criminales ocurridos en Iguala nos despertaron de la ingenuidad, y tenían que venir de gobiernos perredistas. ¿Cuál es la diferencia?