Nada Personal

Multa por uso de celular a conductores al volante

Puebla, ciudad y estado pueden ser modelo para el resto del país, si los ciudadanos queremos, y uso el plural de la primera persona porque nos involucra a todos.
Me refiero al uso de los llamados teléfonos móviles inteligentes por parte de quienes conducen vehículos automotores, ya sean particulares o del transporte público, causante de accidentes.
De acuerdo a datos proporcionados por el Sistema de Urgencias (Suma), en la capital poblana, San Pedro, San Andrés Cholula y Tehuacán se concentran más del 60 por ciento de los accidentes viales, 637 muertes el año pasado por esta causa, la mayoría de jóvenes.
Pese a la gravedad de la cifra, el titular de Suma, Eric Varela Cortés, sólo “recomienda” a los automovilistas “evitar” los distractores de alto riesgo como el teléfono celular, respetar los límites de velocidad y no conducir bajo los efectos del alcohol o drogas.
En el caso particular del uso de los celulares, es el momento que las autoridades apliquen medidas coercitivas para impedir su uso mientras conducen vehículos automotores, como es recurrente.
En la ciudad de Puebla y la zona metropolitana no se utilizaba el cinturón de seguridad que motivó el índice de muertes por en accidentes viales; al aplicarse una multa por no usar el cinturón de seguridad, se logró el uso.
Es el momento de incorporar una sanción similar en los reglamentos de tránsito para quienes utilicen la telefonía celular para hablar o chatear cuando conducen.
De acuerdo a un estudio realizado en la Ciudad de México –publicado recientemente- distrae a conductores hablar por teléfono o chatear, al cerrar unos segundos los ojos al marcar un número o mandar un mensaje de texto.
Cualquier tipo de distracción circulando a 100 kilómetros por hora equivale a que un  auto avance al menos 28 metros sin control; es lo que recorre el auto en tres segundos.
 Los casos de mayor riesgo son marcar un celular y por el incremento en su uso, cada día son más continuos los accidentes.
Un automovilista que en 15 segundos manda un mensaje de texto deja avanzar su vehículo sin control 210 metros, descuido suficiente para provocar un accidente fatal.