Nada Personal

Mudanza en Casa Puebla

Nadie nos informa pese a tratarse de gobernantes, pero con seguridad está en marcha la logística de la mudanza y los preparativos de hacer las maletas, en una casa y en otra.

A unas horas del cambio de poderes con el relevo en la titularidad del Poder Ejecutivo, será interesante saber si la residencia oficial de los gobernadores seguirá siendo Casa Puebla, solo como residencia, o se retomará el viejo Palacio de Gobierno o Casa Aguayo.

En tiempos de austeridad "republicana" obligada por los recortes al presupuesto y los efectos a la economía por el gasolinazo, sería como ocioso pensar en cambios en Casa Puebla y modificar la sede del Poder Ejecutivo.

Obligan las circunstancias de austeridad a conocer las primeras decisiones del gobernador entrante José Antonio Galia Fayad.

Sólo en la capital del estado el presidente municipal Luis Banck Serrano se desprende del 10% del salario y cambia una cómoda y gastalona camioneta por un auto sedán, así como otras reducciones al gasto, que sumados significan un ahorro que se utilizará en seguridad pública.

Ya de entrada igual y los tiempos de austeridad no están para dispendio, por mucho que se justifique compartir el pan y sal con los invitados, posterior a la toma de posesión como gobernador constitucional.

Se trata sin duda de estilos diferentes de gobernar, pero igual el gobernador entrante decida ponerse a tono al apretarse el cinturón, y en una de esas hasta prescinde de uno de los helicópteros, quizá el más caro en su operación y mantenimiento.

La familia Gali López, numerosa por cierto, será la inquilina de Casa Puebla y la infraestructura instalada es posible que sea suficiente para el bienestar de sus ocupantes.

Todo el movimiento relacionado al menaje no dejará de ser un interés trivial a cargo del gasto público porque finalmente se debe dimensionar como la sede de quien ha recibido un mandato popular para administrar el gobierno, que es de interés público.

Como no es una mudanza de una familia de la realeza sino de un servidor público, lo más que puede llamar la atención es qué cambios requiere la residencia oficial, pasando por eliminar lo que no sirva al nuevo inquilino, incluido aquello que genere un mayor gasto.

pablo.ruiz@milenio.com