Nada Personal

Manuel Bartlett, el activista

Manuel Bartlett Díaz envía un mensaje muy claro a la clase política poblana y a sus contrincantes al inaugurar las oficinas de "gestión" como senador de la República.
El ex secretario de Estado en los sexenios de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari y también ex mandatario estatal se instala con la firme intención de encauzar el proyecto de Morena, de cara a las elecciones federales del 2015.
El experimentado político ubicado a la izquierda del priismo, junto con Andrés Manuel López Obrador, viene a reforzar el activismo de una facción del perredismo y enfrentar al grupo político en el poder local.
Advierte con toda precisión atenderá toda la "problemática" de los poblanos y le pone nombre a la causa inmediata: la defensa legal y política de los presos y activistas que se oponen a la instalación de la red de gasoducto de la Comisión Federal de Electricidad.
Acicateado por el acuerdo del Consejo Universitario de la UAP promovido por sus aliados y correligionarios en el proyecto partidista de Morena de López Obrador, de inmediato echó mano de su ex secretario de Gobernación para hacerse caso de la defensa legal de académicos y ejidatarios opositores al Gasoducto Morelos.
La oficina de "gestión" del senador está muy lejos de ser un simplón escritorio de atención ciudadana, se trata del despacho para el diseño de la estrategia política para apuntalar el proyecto partidista de Morena.
Senador por el Partido del Trabajo, el veterano político priista no podría omitir la importancia de la agenda política local que pasa por la mini gubernatura del 2016.
Entrado como está con el tercer intento de AMLO por la candidatura presidencial, Bartlett Díaz tendrá muy claras las fechas del calendario electoral por las elecciones concurrentes por la gubernatura en el 2018 y las elecciones presidenciales.
Bartlett Díaz tendrá un activismo intenso en la política local, podrá criticar todo del gobierno local, lo ha hecho, pero jamás atentaría contra los intereses de Alberto Anaya Gutiérrez con el jugoso proyecto educativo de los CENDIS, que nutre financieramente de la hacienda estatal.