Nada Personal

Lalo y los negritos en el arroz

En la cuenta regresiva del gobierno municipal de la ciudad capital es cuando más deben honrar la calificación de ser la administración más transparente.
Pero todavía más, el saliente presidente municipal Eduardo Rivera Pérez debe legitimarse en el autoelogio de la honradez.
La reputación del acalde panista puede terminar manchada si no aclarar las actividades turbias por colaboradores de su gobierno como Alejandro Fabre Bandini, Luis Mora y Amadeo Lara.
Reunirse en lo oscurito y apresurarse en los cierres de última hora, lejos de generar certeza, motiva sospechas ante la vista de los visores del equipo entrante.
Rivera estaría obligado a aclarar el pago de finiquitos por cerca de 11 millones de pesos a empleados afines al secretario de Medio Ambiente, Alejandro Fabre, recontratados posteriormente. Es de escándalo.
Cuestionado en su estrategia de seguridad pública, si la tuvo, hoy aparecen señalamientos de actos de corrupción en la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM).
Señalamientos similares existen contra el titular de la Dirección de Normatividad, el exdirigente del sindicato patronal, Luis Mora, quien a diestra y siniestra la emprendió contra diversos negocios y diversos giros comerciales.
Debe explicarse también la razón por la que sesionaron a puerta cerrada la presidenta de la Comisión de Patrimonio y Hacienda Municipal, Irma Adela Fuentes, y dos integrantes del mismo grupo: la panista Xóchitl Barranco y el priista Octavio Castilla.
Prácticamente se "planchó" el estado financiero de la cuenta pública 2013 y estados financieros del mes de enero y lo que corre de febrero de 2014 para ser presentada a la sesión extraordinaria del Cabildo.
La Auditoría Superior del Estado será quien tenga la última palabra, sin embargo existe un mal antecedente porque la cuenta pública 2012 de la administración capitalina se encuentra en desahogo del pliego de cargos.
Con ese buen humor mostrado durante el mensaje con motivo del tercer informe, Eduardo Rivera debe aclarar todo, todo, porque se le van a acumular los señalamientos cuando empiecen a abrir los clósets del palacio municipal.