Nada Personal

Kuri: el proyecto “verde”

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se ha convertido en una “marca” o “franquicia” familiar que se “cotiza” alto en el “mercado” electoral mexicano y en el estado.

Ser aliado permanente del PRI en las contiendas locales y federales no lo convierten necesariamente en “patiño”, pero como partido verde le ha quedado a deber a la sociedad.

A la fecha, bajo la conducción de Juan Carlos Natale López, el partido del Tucán cumple con su cuota con las ocho alcaldías poblanas –siete y media porque un alcalde está más azul que verde- las dos diputaciones locales y regidurías en varios municipios.

Pero este partido político -aunque está concentrado en el ámbito electoral- tiene una deuda con la sociedad, principalmente con los defensores del medio ambiente.

Lejos, pero muy lejos está del modelo exitoso del partido verde europeo, digamos en términos coloquiales, en México el PVEM es un partido “nopalero” y no solo por el color verde.

La ausencia de activismo verde a favor de los proyectos alternativos a favor del medio ambiente en  México ha sido sustituida por los excesos y escándalos de la familia fundadora o propietaria de la franquicia, protagonizados por el senador Jorge Emilio González Martínez, el “Niño Verde”.

Independientemente si el matrimonio le pueda asentar bien al senador para alejarlo de los desatinos, el estigma no debe ni puede generalizarse a quienes militan o simpatizan con el PVEM.

Al interior del partido en Puebla se ha venido gestando una corriente que abre las puertas a una nueva época de este instituto.

El regidor del Cabildo poblano, Juan Pablo Kuri Carballo, ha logrado concitar un consenso de las diferentes expresiones políticas  para encabezar la propuesta verde que no se limita a ganar más votos y escalar a mayores posiciones en los cargos de representación popular.

Por ahora, Kuri Carballo se ha ganado el beneficio de la duda respecto a su proyecto “verde” que le permita al PVEM transitar por otros senderos, que le permita a este partido trascender con proyectos a favor de la sociedad.

Los tiempos venideros son de mayor competencia electoral en el ámbito federal del 2015, las locales del 2016 y las concurrentes en el 2018 que ya no le permiten al PVEM seguir en el confort de partido de compañía del PRI.

pablo.ruiz@milenio.com