Nada Personal

Juan Navarro, el "Varguitas" de Serdán

La primera crisis de gobernabilidad en los ayuntamientos se ha iniciado en Chalchicomula de Sesma, uno de los municipios bajo el control absoluto del diputado federal priista Javier López Zavala.

Juan Navarro Rodríguez, el alcalde migrante, no toleró los cuestionamientos de cinco de los ochos regidores del Cabildo.

Como represalia los ha confinado en la Casa de la Magnolia, sede de la Casa de la Cultura, sin personal administrativo ni gastos para desempeñar sus funciones.

El primer cuestionamiento a Juan Navarro fue en relación a su decisión unilateral, a espalda del Cabildo, de concesionar el Relleno Sanitario Intermunicipal de Ciudad Serdán a la empresa RESA de José Abed.

Le incomodó también al empresario migrante que le pidieran cuentas de los excesos y despilfarro del recurso financiero del ayuntamiento porque sólo en “gastos personales” ha erogado 15 millones de pesos sin comprobante alguno.

La mayoría de los “gastos personales” del presidente de Chalchicomula están ligados a los gastos de él y sus hermanos para atender sus negocios en Nueva York, principalmente giros negros que fueron clausurados por presuntos delitos contra la salud.

Juan Navarro presume de su nombramiento como “delegado” (sic) de la “campaña de López Zavala a la gubernatura” (sic), acicateado por tal “designación”, ejerce un gobierno plenipotenciario, ignorando la legalidad y a sus gobernados.

Una de las faltas graves cometidas desde el inicio de su administración es presionar a los regidores para que firmen las actas de los cabildos inexistentes de donde se ha servido, al estilo del  “Varguitas”, el personaje de la película La Ley de Herodes, en abierta violación a la Ley Orgánica Municipal.

Navarro impuso a directores sin el aval del Cabildo, ha destituido a otros funcionarios municipales y despedido a empleados de manera injustificada.   

Lo acusan los regidores de utilizar un millón 500 mil pesos para la contratación de La Banda El Recodo para la fiesta patronal, sin la aprobación del Cabildo, apropiándose para él de la venta de bebidas alcohólicas y otras ganancias, haciendo del baile gratuito una cantina en La Gloria.

Los regidores representantes populares no están dispuestos a tolerar la ilegalidad y le han encontrado una causa jurídica. Habrá sorpresas.