Nada Personal

Israel Pacheco, hechura de Marín

Posterior a una larga pugna por la dirigencia sindical del ayuntamiento de Puebla, fue hasta el trienio de Mario Marín Torres cuando se logró estabilizar la dirigencia del gremio de los trabajadores.

Habían pasado décadas de pugnas por la dirigencia sindical, donde los departamentos de Limpia y Parques y Jardines fueron los protagonistas, registrándose luchas internas y despidos.

Surge entonces el nombre y apellidos de Israel Pacheco Velázquez, hechura del entonces presidente municipal priista Marín Torres.

Ligado orgánicamente al grupo marinista, empezaron las mayores prebendas al representante de los trabajadores, como parte del pago de facturas por los compromisos políticos electorales con el PRI en la presidencia municipal.

Fue en el trienio del panista Luis Paredes Moctezuma cuando se hizo el intento más serio por crear un sindicato paralelo.

Paredes terminó por desistir del proyecto del sindicato alternativo y se sentó a negociar con Israel Pacheco tabuladores salariales, cláusulas del Contrato Colectivo y prebendas personales al líder sindical con la contratación.

Paredes Moctezuma y Pacheco Velázquez sellaron una alianza con una francachela en el restaurante de un hotel del Centro Histórico de la Ciudad de México, donde circularon platillos, bebidas alcohólicas y mujeres.

Al arribo de Enrique Doger Guerrero, gente ligada al sindicato se dio a la tarea, junto con la entrante administración priista, de iniciar los despidos masivos de trabajadores municipales que habían iniciado la aventura de constituir un nuevo sindicato.

Pacheco era el aliado "natural" de los presidentes municipales, al grado de presionar al edil Enrique Doger Guerrero a través de Marín, en la gubernatura, para afianzar su poder político y económico.

Pacheco extendió su poder con mayores beneficios en el trienio de Blanca Alcalá, en la medida que la presidenta le debía parte de su arribo a la alcaldía poblana, y le dio todo a Pacheco.

Pese al triunfo panista con Eduardo Rivera, la debilidad de éste oxigenó el poder de Pacheco, al grado de modificar el estatuto sindical que le permitiera perpetuarse como líder vitalicio, amasando una gran fortuna con inversiones y bienes inmuebles.