Nada Personal

Isabel no une a los priistas, ni en su contra

Si el CEN del PRI consuma la imposición de la legisladora federal Ana Isabel Allende Cano como presidenta del CDE, debería nombrar al priista Adolfo Karam Beltrán como “secretario adjunto” o “encargado de selección de candidatos”

El ex jefe de Seguridad Pública en el gobierno de Mario Marín Torres ha sido un factor importante en la carrera y ascenso político de la representante popular.

Fue el ex funcionario estatal marinista quien cabildeó entre los grupos priistas, apoyado por Mario Marín, para postular a Isabel como candidata a la diputación federal por el distrito 8 de Ciudad Serdán, y la hizo ganar en los comicios del 2012.

El ex jefe policiaco se hizo cargo del financiamiento y la campaña de la priista en el distrito electoral, venciendo al poderoso distrito electoral consentido del gobernador Rafael Moreno Valle.

Karam hizo talco al abanderado panista ex presidente municipal de Tecamachalco, Inés Saturnino López Ponce, y al perredista presidente municipal con licencia de San Antonio Atzitzintla, Arturo de Rosas Cuevas.

Hija de un respetabilísimo empresario del sector avícola de Ciudad  Serdán, Allende Cano realizó una intensa campaña a ras de piso, vendió juventud, naturalidad y rostro.

Concluida la campaña electoral, Allende Cano desapareció del escenario político local para refugiarse en sus labores de la Cámara de Diputados y ocasionalmente regresaba a Ciudad Serdán.

Isabel hacía hasta lo imposible para que grupos de la región la visitarán en la Cámara de Diputados en San Lázaro donde ofrecía un tour legislativo a sus visitantes, carecía de enlace de medios y marginalmente enviaba a los medios de comunicación regionales un inútil “pie de foto”.

Le alcanzó el “encanto” a Isabel Allende para ganar las elecciones federales, no le alcanzó para más ni en el distrito electoral donde no dejó huella, en el Congreso federal ni como política de arraigo con liderazgo.

La virtual presidenta del CDE del PRI es una mujer simpática, pero no junta a los priistas ni en su contra, porque carece de oficio político y liderazgo, no está a la altura de los tiempos y exigencias del priismo poblano.

De acuerdo a priistas, Isabel Allende es una pieza “comodín” para César Camacho e Ivonne Ortega en la coyuntura para atender los acuerdos del presidente con el gobernador en el 2015, y le atribuyen al morenovallismo la “maquinaria” mediática a favor de Isabel Allende. ¿Será?