Nada Personal

Inseguridad pública incómoda

Lejos de incomodarse por la realidad en torno a las expresiones de la inseguridad pública relacionados con delitos del fuero común, los federales de alto impacto y los relacionados con el crimen organizado, las autoridades deberían unirse al llamado del sector privado.

La cúpula empresarial agrupada en el Consejo Coordinador emitió una alerta ante la creciente violencia y propone al gobierno "un pacto nacional por la seguridad pública".

La violencia derivada de la inseguridad pública afecta la vida cotidiana de las personas, las familias, los trabajadores, de las empresas y merma la competitividad del país, expuso el presidente del organismo privado Juan Pablo Castañón.

Explica el dirigente empresarial que crece en algunas zonas del país el encono social y se han multiplicado fenómenos como el de los linchamientos, cuya incidencia se triplicó en tres años, con cerca de 200 casos en lo que va de este año.

En la última Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE 2016), elaborada por el Inegi, 72% de los mayores de 18 años consideró que es inseguro vivir en su estado, y 59.1% indicó que la inseguridad y delincuencia son el problema más importante que aqueja en su entidad.

Pero hay más. De acuerdo al CCE con la inseguridad pública afecta la competitividad; según el Inegi el costo nacional estimado a consecuencia de la inseguridad y el delito en 2015 fue de 236 mil millones de pesos, equivalente a 1.25% del PIB.

Los empresarios emplazan al presidente de México realice junto con la sociedad un análisis oportuno de la estrategia y de los esfuerzos que se han realizado para procurar un país en paz.

En este contexto, bien harían las autoridades locales en unirse a este pacto y atacar, con una estrategia nacional, el robo a cuentahabientes, asaltos a peatones y a pasajeros del transporte público, atracos en viviendas, hurto de autopartes y vehículos, homicidios dolosos, feminicidios, narcomenudeo, robos a redes de Pemex, mercado negro de gasolina, secuestros...

pablo.ruiz@milenio.com