Nada Personal

Inhabilitación o cárcel, la disyuntiva

Las reglas no escritas en la relación del gobernador en turno y su antecesor están condenadas a cumplirse, de lo contrario, romper con ellas, implica consecuencias legales y políticas para quien las violenta.

Así ocurre con el ex mandatario poblano Mario Marín Torres, quien cruzó la línea de la tolerancia a los acuerdos al protagonizar un retorno con activismo desmedido para enfrentar a su sucesor.

No se sabe con certeza si existieron compromisos, aunque se podría intuir que sí entre el entonces gobernador entrante y el saliente, pese a las críticas al entrante.

Al retornar Marín al escenario político como padrino de Isabel Allende Cano al frente del CDE del PRI, y ésta como grabadora en “play” emprendiéndola contra el gobernador en turno, lo demás ya es consecuencia de sus actos.

En este contexto se inscribe el señalamiento directo en torno a la intervención de uno de los hombres del marinismo.

El ex vocero, ex secretario de la SCT y ex secretario de Gobernación Valentín Meneses Rojas está señalado en las preliberaciones de reos en los últimos minutos de la administración anterior.

Veinte años de inhabilitación en la función pública o privación de la libertad, serían las alternativas entre las que se movería el notario y ex funcionario estatal.

Y no hay vuelta atrás en una decisión que responde a la violación de las reglas no escritas entre la clase política que sabe de los compromisos en los procesos sucesión en los cargos de la función pública, ha trascendido.

A la embestida personal del ex mandatario estatal contra su sucesor o través de sus voceros como Ana Isabel Allende, Rodolfo Karam o Valentín Meneses, tocó fondo y logró una respuesta inmediata con repercusiones judiciales.

Abogado, Meneses Rojas habrá de defenderse y recurrirá a todos los tribunales, pero frente a los expedientes y las pruebas documentales con las preliberaciones de reos, algunos de ellos reaprehendidos por reincidencia, tiene en el monopolio de la acción del Ministerio Público una prueba harto difícil.

pablo.ruiz@milenio.com