Nada Personal

Inevitable fractura del PRD

Sería inimaginable ver a Antonio Gali López, militante del PRD, haciendo campaña electoral por la gubernatura a favor de Eric Cotoñeto, Socorro Quezada o Roxana Luna.

Tampoco se verían en este escenario a otros perredistas como Jorge Cruz Bermúdez, Ignacio Mier, Luis Maldonado, Carlos Martínez y Julián Rendón, entre otros.

Se trata en su mayoría de militantes de Nueva Izquierda liderada por Jesús Ortega y Jesús Zambrano, calificados como "infiltrados" por la dirigente estatal del partido del sol azteca, Socorro Quezada Tiempo.

Inmadura como política y débil en su formación ideológica, Quezada demostró que nunca evolucionó para hacer política de grandes ligas al comportarse como una activista de ultraizquierda impoluta, inmaculada.

Si Agustín Basave Benitez se queja de la intromisión del gobierno estatal, debería preocuparse también por la intromisión del priismo que el martes 26 estuvo de fiesta.

Varios de los militantes y dirigentes del Partido de la Revolución Democrática pro aliancista estarían preparando maletas para emprender un éxodo, mismo que se traduciría en la mayor fractura del perredismo en un estado.

Se desconoce a ciencia cierta a dónde y cómo se irán los perredistas proaliancistas, pero Barbosa y aliados se han propuesto hacer lo posible para que emigren, incluida la salida por la puerta de atrás con una expulsión.

Si durante los gobiernos de Mariano Piña Olaya, Manuel Bartlett Díaz, Melquiades Morales y Mario Marín Torres esa presunta izquierda poblana del PRD se entregó incondicionalmente, con el panismo se consolidaron como meretrices de la política.

Miguel Barbosa es el autor intelectual y material de la emboscada a la "izquierda" poblana.

pablo.ruiz@milenio.com