Nada Personal

INE: un ensayo de “mañas”

Las “mañas” en una jornada electoral interna como la del Partido de la Revolución Democrática no terminó en un “cochinero”, pese a las prácticas clientelares como la “comprar de votos” con despensas y entrega de dinero a votantes, así como el robo de urnas.

Si bien en países con democracias más desarrolladas serían un escándalo los incidentes en el proceso electoral perredista, pero tratándose de México y sus partidos políticos con registro como el PRD, el resultado de ayer fue “exitoso”.

Si esa será la conducta del Instituto Nacional Electoral (INE) en las próximas elecciones federales legislativas y locales en 2015, habría que empezar a preocuparse.

Sin embargo lo valioso de la contienda perredista es la intervención del INE como organizador de la contienda interna de un partido con una historia negra en su convivencia “democrática” interna.

Si se compara el resultado en el PRD con la del PAN, los del partido del sol azteca salieron mejor librados.

Para un partido político el mejor aval en la elección de sus dirigentes es el INE, con todo y las malas mañas.

El PRD dio el primer paso de cara los procesos internos democráticos, de acuerdo a los estatutos con el voto universal, directo y secreto, bajo el principio de representación parlamentaria.

Acción Nacional reformó su estatuto interno y por primera vez abrieron a los militantes activos y adherentes a votar en urnas, de esta resultó triunfante Gustavo Madero Muñoz, pero optaron por utilizar los órganos de elección interna.

En ambos casos, el mejor aval es que no se presentó una impugnación al resultado de las elecciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

En partidos políticos como el Partido Revolucionario Institucional, donde ha regresado el “dedazo” presidencial, y en Morena o el Partido del Trabajo, no hace falta el INE porque se trata de partidos monolíticos con líderes iluminados, como en Corea del Norte.