Nada Personal

Federación ni ve ni oye el robo de gasolina a Pemex


La Fiscalía General del Estado está a prueba para dar resultados en las indagatorias para dar con los responsables del asesinato del jefe de la Policía Ministerial en Chalchicomula de Sesma.

Ninguna corporación policiaca ni gobierno pueden dejar impune en homicidio de un jefe policiaco, están obligados a dar con los autores intelectuales y materiales.

Una primera hipótesis en las líneas de investigación está relacionada con el combate a la delincuencia organizada involucrada en el robo de combustible.

El Valle de Serdán se ha convertido en una zona minada, literalmente hablando, porque las tomas clandestinas para el robo de gasolina a Petróleos Mexicanos se han convertido en un asunto de Estado, por lo explosivo del caso.

El primer problema es social, porque la comisión de este delito liderada por la delincuencia organizada tiene un mejor esquema social que el programa social "Prospera" del gobierno federal, en la medida que el hurto de combustible genera ingresos económicos y empleo.

Se trata de una "economía" de baja escala con "empleo seguro" con la categoría de "huachicoleros" donde los menores de edad y adolescentes son la principal "mano de obra" para el almacenamiento y veta de la gasolina robada.

La prensa interesada en la desestabilización social y de seguridad en el estado sirve de corifeo de los "malos" que divulgan como consigna social para robar gasolinas: "El petróleo es de los mexicanos".

La delincuencia paga también en esta escala social a los "halcones" en las comunidades rurales sonde se ubican en el subsuelo las redes de Pemex, así como la renta o compra de los metros cuadrados de las tierras de cultivo para realizar las tomas clandestinas.

Pero también hay lavado de dinero a "gran escalda" con la venta de la gasolina robada a las gasolineras del estado y otras entidades, donde algunos empresarios gasolineros están involucrados.

Se ha convertido en un asunto de Estado porque además de contaminar la economía de las regiones ligadas a los ductos de Pemex, la inseguridad pública ha encontrado en la corrupción de gobiernos municipales un campo fértil para hacerse del control de comunidades y cabeceras municipales. Y a todo esto qué hace el gobierno federal al respecto, poco o casi nada.

pablo.ruiz@milenio.com