Nada Personal

Facundo, dos años 3 meses

La renuncia de Facundo Rosas Rosas a la Secretaría de Seguridad Pública del estado no es una buena noticia para el sistema de combate a los delitos de alto impacto en la entidad como el secuestro –en todas sus modalidades- y las labores de inteligencia contra el crimen organizado.

Durante una visita que realicé a la PGR para comparecer a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos en contra de la Libertad de Expresión para denunciar amenazas de muerte en mi contra por el alcalde de Ciudad Serdán,  personal de la fiscalía reconocía la capacidad de Rosas en labores de inteligencia.

Uno de los funcionarios de la PGR me explicaba entonces que eran muy entendibles los errores cometidos en los hechos ocurridos en Chalchihuapan, porque disuadir no era la especialidad del ahora ex titular de la SSP.

También se extrañaron los federales de las omisiones de protocolo en el desalojo porque varios de los ex mandos federales con Genaro García Luna eran parte de la estructura de Facundo Rosas en la SSP.

En torno socarrón, el funcionario de la PGR me comentó que el policía indicado y con mejores cualidades para que no se le saliera de control el desalojo en Chalchihuapan era Ardelio Vargas Fosado, el actual director del Instituto Nacional de Migración, “él sí le sabe”.

Hace poco tiempo en una charla con el entonces secretario, de manera lacónica y esquiva me respondió que se habían cometido errores y que ya había entregado su informe a la CNDH.

A Facundo Rosas lo obligaron a renunciar las circunstancias y dos de sus subalternos, el (ex) director de la Policía Estatal y el Jefe del misterioso y opaco GOES.

No solo confiaba en los hombres importantes de su equipo, además los defendía por los resultados.

No existe a la fecha nada que incrimine al ex secretario, ni por Chalchihuapan ni por la participación de dos mandos en el robo de combustible a ductos de Pemex; pero el último caso fue suficiente para su salida, después de dos años 8 meses.

Fue en la celebración del Día de la Libertad de Expresión de 2014 en una mesa del salón de Casa Puebla cuando increpé a Facundo Rosas para preguntarle cuántos años permanecería en la SSP porque para el gobernador los secretarios o directores tenían una vida útil de un año y medio, solo me sonrió en esa ocasión.

Un año después el secretario me presumió sus dos años en el cargo, le duró el gusto tres meses más, dos de sus subalternos lo echaron de la SSP.

pablo.ruiz@milenio.com