Nada Personal

EPN-RMV, prolongada luna de miel

Los agoreros del desastre le apostaban a la debacle del gobierno de Rafael Moreno Valle con el  triunfo del PRI en las elecciones presidenciales.
Para alimentar la tesis catastrófica le pusieron fecha a la caída al mandatario de la alternancia con la aprehensión de la lideresa vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales.
Y el último clavo del ataúd para sellar la muerte política del morenovallismo sería el “aplastante resultado” en las elecciones locales del 2013 con el arribo de la maquinaria electoral priista, una vez instalada la Presidencia de la República.
No sólo fallaron las predicciones propias de los deseos generados por el celo político y cegados por la venganza, por el contrario, el gobernador de la alternancia los aplastó en las urnas en julio de 2013.
Pero fue más allá, se ganó la confianza del presidente de la República que afianzó superada la aduna de la ola de reformas estratégicas que apoyó desde su gobierno con los legisladores federales y cabildeó desde la Presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores, la Conago.
Desde entonces a la fecha sigue la luna de miel entre los gobiernos del estado y de la República que se ha refrendado en las recientes visitas del jefe del Ejecutivo federal en el estado.
De confirmarse la vista del presidente al acto oficial con motivo del 50 aniversario de la planta armadora Volkswagen de México el próximo 14 de enero, nuevamente Moreno Valle será anfitrión de otra visita presidencial.
La de ayer fue una gira de elogios mutuos entre el gobernador y el presidente de la República, principalmente por los resultados en servicios, cobertura y nueva infraestructura hospitalaria en el sector salud.
En la capacidad de interlocución del Moreno Valle como gobernador de oposición no podía irle mejor con el anuncio del Luis Miguel Barbosa del alejamiento del gobierno federal y distanciamiento del Pacto por México.
¿Cuál distanciamiento?