Nada Personal

Distensión política

La instalación de la mesa de diálogo a la que convocó el gobierno del estado sirvió para despresurizar la tensión que se había generado durante las campañas electorales.

Con la distensión se reencauza la buena política para favorecer la llamada normalidad democrática y establecen mecanismos de acuerdo político para cuidarse las manos durante la jornada comicial.

Atrás quedaron los amagos mediáticos de la "resistencia civil" declarada por el priismo poblano, adelantándose al resultado de las elecciones, favoreciendo el diálogo de los partidos políticos con el gobierno.

Diódoro Carrasco Altamirano, encargado de la política interna del estado, con experiencia en la materia en el gobierno federal y como ex mandatario del estado de Oaxaca, finalmente logró una distensión política parta favorecer un ejercicio democrático durante la votación.

Las versiones insistentes de eventuales hechos de violencia durante las votaciones, muchas de estas interesadas, no dejan de generar preocupación.

La mesa de diálogo instalada en Casa Aguayo con la participación de personajes protagonistas de la beligerancia en las campañas, finalmente demuestra la madurez política de los dirigentes de los partidos políticos, principalmente de los partidos de oposición.

La incorporación de representantes del gobierno federal con la participación del coordinador de delegados de la Secretaría de Gobernación, además de los enviados de la Fepade y la delegación de la PGR, favorece la certidumbre en el respeto a la legalidad.

Cuidarse las manos, con la vigilancia de las instancias gubernamentales, favorecerá un proceso electoral transparente bajo la administración del organismo electoral ciudadano del INE y su extensión genérica del OPLE en la estructura del IEE.

El próximo 5 de junio se pone a prueba la madurez política de los partidos políticos, la eficiencia del organismo electoral y la mediación del gobierno para garantizar la estabilidad política.

pablo.ruiz@milenio.com