Nada Personal

Diciembre negro

Con la caída de los precios del petróleo, la presión al tipo de cambio que supera los 14 pesos el dólar, con el problema social encima por los normalistas y sin un eco favorable al decálogo del presidente de México, el país cierra el año con un diciembre negro.

Es el momento de los economistas y las previsiones para el 2015 tanto para la economía nacional y su impacto negativo en las finanzas públicas, así como para la economía familiar.

Los nubarrones decembrinos traen a la memoria el “ruido” en la antesala del “error de diciembre” en 1994 durante el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León que terminó con la profunda crisis y la renuncia de Jaime Serra, secretario de Hacienda.

La gran pregunta a los especialistas en macro y microeconomía es qué conducta deberán asumir las empresas, de todos los tamaños, y el consumidor, principalmente de viene duraderos y servicios.

El secretario de Hacienda Luis Videgaray Caso ha salido a la prensa a decir que la economía está en marcha y no hay necesidad de “intervenir” para corregir en el comportamiento del tipo de cambio, y lo atribuye a una tendencia mundial del mercado.

Pero detrás de las palabras del secretario de Hacienda hay dudas justificadas para las empresas para apalancarse con líneas de créditos; en el sector público para adquirir deuda y entre los consumidores si deberán contratar o prorrogar la adquisición de créditos hipotecarios o automotrices.

En el sector gubernamental los encargados de la planeación financiera han echado lápiz una y otra vez porque de inmediato la caída de los precios del petróleo más de lo previsible, les ha “movido en piso” porque afecta las proyecciones de gasto.

El ingrediente más “explosivo” al bajo crecimiento económico y las fluctuaciones en el tipo de cambio que pueden traducirse en una “devaluación” de la monada, es la problemática social.

Los suscriptores del Pacto por México, el PAN y PRD, le han dado la espalda al “decálogo” del presidente Enrique Peña Nieto para salir de la crisis causada por los gobierno perredistas en el estado de Guerrero.

En pleno proceso electoral del 2015 para renovar la Cámara de Diputados  y varias gubernaturas, el coctel es más explosivo por los componentes económico, político y social. Vaya cierre de año.

pablo.ruiz@milenio.com