Nada Personal

Candidatos sin dirigentes

Un mal mensaje han enviado a los militantes de sus respectivos partidos los dirigentes estatales de los partidos políticos al no asistir a la apertura de las respectivas campañas.

Contrasta la ausencia de los dirigentes partidistas con lo ocurrido en Michoacán a donde asistieron  los líderes nacionales, guardando proporciones, porque se trata de las gubernaturas en disputa.

A diferencia del otrora partido en el poder, el Revolucionario Institucional abandonó la estrategia de un arranque de campañas con un evento masivo para mostrar el “músculo” político.

Suponiendo sin conceder que las ausencias de los líderes estatales del PRI, PAN, PRD y PVEM en el arranque de las respectivas campañas en los principales distritos electorales se trata de un asunto de estrategia, los acontecimientos políticos indican otras las razones.

En el Partido Acción Nacional, por ejemplo, es un secreto a voces que el presidente del CDE Rafael Micalco Méndez es más un dirigente formal y testimonial.

Lo único valioso de Micalco Méndez es el poder de su firma por lo que significa figurar jurídicamente y por estatutos como presidente del Comité Directivo Estatal.

La ausencia de Rafael Micalco en los arranques de campaña genera la impresión de que los abanderados del PAN a los 16 distritos electorales no son sus candidatos.

Otro problema serio de ausencia de liderazgo es el que se percibe en el Partido Revolucionario Institucional con Ana Isabel Allende Cano.

Ausente u omisa en la operación política para la integración de las formulas en los 16 distritos electorales, incluidos aquellos donde van en alianza con el PVEM, la inasistencia a los actos de apertura de las campañas solo confirma que sigue acéfala la presidencia del CDE.

Candidatos y partidos sin liderazgo estarían destinados a la incertidumbre en las urnas el 7 de junio.

El caso más patético es del Partido de la Revolución Democrática donde Socorro Quesada Tiempo, además de ausentarse de los actos del inicio de las campañas, nuevamente ventila los problemas domésticos en torno a quién decidió determinadas candidaturas.

Quesada se equivoca al ausentarse de los actos de campaña y despotricar contra su partido porque a los votantes ni los conmueve ni les interesa.

pablo.ruiz@milenio.com