Nada Personal

Candidato a gobernador del PRI, en fórmula Presidencial

A pesar de las patadas bajo la mesa por el juego sucio, la senadora Blanca Alcalá Ruiz no pierde la compostura.

Concentrada en su responsabilidad legislativa en la Cámara Alta, la ex presidenta de la ciudad de Puebla prefiere la ruta institucional para continuar con sus proyectos políticos.

Superado con éxito el proceso de aprobación de las reformas estructurales impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, Alcalá está de regreso al estado con diversas actividades.

No está en su ruta de aspiraciones la mini gubernatura del 2016 y se ha propuesto coadyuvar en la designación del dirigente estatal del PRI.

El principal acicate para sus proyectos inmediatos y a futuro es la votación histórica que obtiene como mujer en la contienda por el Senado de la República, superando en votación al morenovallismo y al candidato presidencial de su partido.

Construir partido, parece ser la premisa de la senadora rumbo al 2018, y tiene su propio cálculo de los tiempos políticos.

En definitiva, la priista se prepara para respaldar las decisiones de su partido en el estado en las elecciones legislativas federales, a la que no duda calificar, en el caso de la entidad, de un "hibrido", tanto en la designación de abanderados como en los resultados en los 16 distritos.

Como otros priistas, Alcalá no termina por concebir la caída electoral del PRI en comicios locales y federales, pero prevé que a partir del 2015 se podrá revertir esta tendencia, a la par de la progresiva debacle del grupo político dominante en el estado.

Para el 2016, la contienda por la mini gubernatura no será un día de campo, y por la gubernatura será una confrontación total porque estará engarzada a la contienda presidencial, la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

Blanca Alcalá no titubea y admite que la elección del candidato a gobernador en 2018 irá de la mano con el nombre y apellido del candidato presidencial del PRI: del Edomex o Hidalgo.