Nada Personal

Candidato ciudadano del PRI en 2016, una opción


Si la adelantada pre campaña interpriista por la candidatura a la gubernatura del estado el próximo año no terminaba por levantar, la resolución del Consejo Nacional del PRI de abrir las puertas a las candidaturas ciudadanas, servirá de acicate al proceso tricolor.

A la larga lista de aspirantes priistas de la llamada caballada o de la cabalgata con jinetes sin cabeza, se podría agregar la iniciativa de una candidatura ciudadana del PRI.

Este escenario para el caso de Puebla sería una alternativa porque dos de los priistas con más posibilidades, Blanca Alcalá Ruiz y Juan Carlos Lastiri Quirós, han manifestado una y otra vez su deseo de ser el abanderado, pero en el 2018, no en el 2016.

Exceptuando a éstos dos, quienes también han intensificado el trabajo de piso han sido el actual delegado de la Sagarpa, Alberto Jiménez Merino y el ex diputado federal y secretario del CEN, Enrique Doger Guerrero.

Militantes priistas, incluidos los cercanos a Jiménez y Doger, admiten que ambos –por separado- tienen alguna complicación en la mayor penetración, tanto en la ciudad capital y la zona metropolitana, como en las regiones rurales.

Las ventajas de Jiménez Merino en la zona rural, es a la vez una debilidad respecto a la metrópoli del estado, y ocurre a la inversa con el ex presidente municipal Doger Guerrero, con alto conocimiento en las áreas urbanas, pero desconocido para el voto verde en general.

Uno y otro tienen dificultades como opción completa y ser competitivos, lo que obligaría al CEN echar manos de cualquiera de los dos que han preferido competir en la nominación para el 2018, pero de no ser así, una candidatura ciudadana del PRI podría empezar a barajarse para Puebla.

pablo.ruiz@milenio.com