Nada Personal

Ayotzinapa: una crisis prolongada

Del “#YaMeCansé” a la “verdad histórica” del procurador General de la República Jesús Murillo Karam, el caso Ayotzinapa se ha enredado y el conflicto social se prolonga.

Si después de cuatro meses la PGR considera que ha concluido la parte fundamental de las  indagatorias, está bien, pero deberá aportar las pruebas ante un juez.

Por si solas las declaraciones de los delincuentes donde se auto incriminan, para los encargados de impartir justicia no serán suficientes como prueba, necesitan evidencias de que los 43 fueron asesinados.

Hay escepticismo porque en otros casos polémicos como el de la ciudadana francesa Florence Marie Louise Cassez, encarcelada por los delitos de secuestro, delincuencia organizada y posesión ilegal de armas, finalmente fue liberada.

En casos como el de los procesos penales contra ex funcionarios de la PGR y generales del Ejército a quienes ligaron con el narcotráfico, se supo después que los testigos “protegidos” carecían de toda credibilidad porque eran unos vulgares delincuentes manipulados por el MP.

En otros casos más, frente a los jueces, los delincuentes alegan haber sido torturados para declararse culpables o incriminar a otros.

Si tenían las evidencias desde aquella fecha del “#YaMeCansé” y Murillo optó por declararlos “desaparecidos”,  ésta postura sirvió de combustible para alimentar la crisis social en Guerrero, en detrimento de la imagen del gobierno de Peña Nieto.

Si el argumento de la autoridad investigadora es darle todo el peso de credibilidad a las versiones del “sicario” Felipe Rodríguez Salgado alias El Cepillo para declarar muertos a los 43 normalistas, resulta inquietante la respuesta del director de la Normal Rural de Ayotzinapa.

No habían pasado ni 24 horas de la revelación de Murillo contra el director José Luis Hernández Rivera para que éste saliera a dar la cara para rechazar los señalamientos de El Cepillo quien lo incrimina de haber recibido dinero de Guerreros Unidos para enviar a los estudiantes a Iguala el 26 de septiembre.  No inicia el proceso y ya desmienten al “sicario”.

pablo.ruiz@milenio.com