Nada Personal

Amenaza a la economía regional

Cuando el secretario de Hacienda José Antonio Meade alerta de la incertidumbre para la economía, a la sola sugerencia-provocación del presidente Trump de elevar en 20% el impuesto a las exportaciones, habría que creerle y adoptar medidas urgentes.

A la inquietud nacional derivada de los tuitazos entre los presidentes de México y EU, independientemente de la ausencia de los protocolos de la política diplomática, el gabinete económico del gobierno local y las empresas deberían a esta hora haberse reunido de urgencia.

Uno de los argumentos de la expansión de las inversiones de Alemania en la planta amadora Volkswagen, es la mayor penetración y competencia en el mercado de Norteamérica.

Las exportaciones automotrices y de la cadena de autopartes, están estrechamente ligadas en sus volúmenes de exportación a la unión americana.

Uno de los argumentos más sólidos para lograr la instalación de la planta Audi en Puebla, justamente es su ubicación estratégica, que es para atender la demanda y competir al mercado norteamericano.

Algo similar nos ocurre con el sector de alimentos y bebidas, industria pujante en la entidad, con alto nivel exportador.

La economía de la entidad poblana está en un vilo porque las repercusiones serían muy graves, como ocurrirá con el resto del país, pero en especial golpearía al sector predominante: el automotriz.

Huberto Juárez Núñez, prestigiado investigador de la UAP, aporta los datos relevantes del por qué deberíamos estar más que preocupados: la mayor parte de las exportaciones son de carácter automotriz.

En el 2016 Puebla envió 200 mil vehículos Volkswagen a los Estados Unidos, unidades fabricadas en la planta armadora en Cuautlancingo.

Además, las exportaciones de la entidad superan las 179 mil toneladas de productos del campo, buena parte al mercado de la nostalgia.

Sólo de repollo Puebla exporta a Estados Unidos 6 mil 130 toneladas, 4.7 toneladas de nopal y casi mil 300 de verdolagas.

Con estos datos y las repercusiones que tendrían un gravamen como el pretendido por EU, sí habría que esperar una reunión de urgencia en el estado y subirse a la estrategia nacional de defensa de México.

pablo.ruiz@milenio.com