Nada Personal

Alcalde de Chalchicomula cobra diezmo a burócratas

Si tan crítica y preocupada está Isabel Allende Cano por la buena conducción de los gobernantes, la ausente legisladora federal en el distrito 8 debería visitar Chalchicomula de Sesma donde su correligionario y presidente municipal Juan Navarro cobra “diezmo” a los empleados municipales.

Pero no sólo eso, el alcalde migrante le adeuda a los trabajadores del Ayuntamiento tres quincenas de sus sueldos, salario que seguramente no les falta a todos sus familiares que laboran en la administración municipal, el orgullo de su nepotismo.

El pupilo de Javier López Zavala ha hecho del gobierno municipal de Chalchicomula una gestión de corrupción, abusos, acoso laboral, despilfarro, desorden administrativo y de ingobernabilidad porque tiene en contra a cinco de los ocho regidores que le reprueban cuanta ilegalidad comete.

Salvo que Isabel Allende y Javier López cobren en el Ayuntamiento, sean proveedores o testaferros de empresas concesionarias de servicios públicos, que les impidiera intervenir, algo deberán hacer porque la crisis de gobernabilidad en ese municipio crecer como una bola de nieve y daña al PRI.

La gravedad y peligrosidad de la ingobernabilidad en ese Ayuntamiento convertido en un negocio personal de Navarro Rodríguez está relacionado al sospecho aumento el índice de delitos del alto impacto como el secuestro, la extorsión y el homicidio.

La delincuencia organizada ha convertido a ese municipio gobernado por el PRI en un cementerio clandestino y tiradero de cadáveres, como lo han documentado autoridades ministeriales.

En una carta entregada por trabajadores del Ayuntamiento de Chalchicomula de Sesma en Casa Aguayo, dirigida al gobernador Rafael Moreno Valle y la Contraloría estatal, piden su “inmediata intervención”.

De no intervenir el Estado en Chalchicomula de Sesma podrían lamentarse en la entidad una reedición de casos como los ocurridos en el país.

pablo.ruiz@milenio.com