Retracciones

Seguro de desempleo

Los empresarios siempre dicen que son quienes crean empleos pero lo que jamás aclaran es que siempre que los “crean” es para mejorar sus negocios, de otra manera, en lugar de crearlos, sencillamente los extirpan para proteger su tasa de ganancia. La cobertura social del desempleo debe estar, por tanto, a cargo de los patronos pero nunca de los trabajadores ya que tal traslado de responsabilidad implicaría culpar al desempleado de su propia desgracia.

El seguro de desempleo es de costumbre colgado total o parcialmente del fisco de tal manera que los contribuyentes asumen el costo en la medida en que cada cual aporta al gasto público. De esta forma también hay una injusticia ya que ni los contribuyentes en su mayoría serán alguna vez desempleados ni el objeto de los impuestos es el de resolver uno de los fenómenos estructurales del capitalismo: el desempleo.

La manera en que el gobierno quiere establecer un seguro del desempleo es sencillamente partiendo el fondo para la vivienda de los trabajadores para desviar un segmento a otro propósito. Todos sabemos que el Infonavit tiene dinero de más, es decir, no lo usa todo para sus fines propios. Por ello, el gobierno busca que una parte de ese fondo sirva para crear un seguro sin hacer reforma social alguna.

Por cierto, tal fondo se creó para sustituir la obligación patronal de proporcionar vivienda en las empresas con más de cien trabajadores, creada por el Constituyente de Querétaro en 1916. Como no se cumplía el mandato, se creó el Infonavit como un sistema de cuotas patronales con participación del fisco.

Ahora, como el sistema funciona mal (incluyendo el sobreendeudamiento de los trabajadores que adquieren un crédito y se financian con algún prestamista privado para cubrir el precio de la vivienda), tenemos una crisis que podría encararse mediante la creación de otro fondo, sobrepuesto al de vivienda, para cubrir el seguro de desempleo. Mas si hoy el Infonavit no otorga créditos suficientes en su monto y amplitud, con la división en dos fondos eso seguiría igual o peor.

Lo correcto sería que se estableciera una tasa patronal progresiva según el número de trabajadores de cada empresa para fondear el seguro de desempleo, pero los economistas consideran que como prevalece la tendencia recesiva de la economía esto podría generar más desempleo, lo cual es relativamente cierto.

Pero, en esencia, no habría forma justa de fondear un seguro de desempleo sin una nueva cuota patronal. Sin embargo, parte de la derecha quiere un seguro de desempleo pagado por patrones, gobierno y trabajadores. La izquierda quiere que el nuevo seguro sea sostenido con fondos públicos. Ambas propuestas son parcialmente injustas pero la izquierda, a diferencia de la derecha, defiende el exiguo salario actual. Por ello, sería mejor que los “creadores” y extirpadores de empleos se hicieran cargo de su posición social.

Si la propuesta del gobierno saliera adelante, el nuevo uso de las cuotas patronales de vivienda sería producto de la crisis de la forma en que se administra el Infonavit que, como decíamos, ha llevado a un sobreendeudamiento de las familias y también es peligrosa para la economía del país. En realidad, el Infonavit debería aumentar el monto de los créditos para los trabajadores jóvenes aunque se alargara el plazo de amortización y reducir sus inicuos sobrantes que se lanzan a la esfera de la especulación financiera en la época del reinado del capitalismo rentista y depredador.

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