Reporte de inteligencia

De la visita cristera de Benedicto XVI a la visita social del Papa Francisco

Las visitas a México del Papa Benedicto XVI en el 2012 y la del Papa Francisco en el 2016, muestran las diferencias ideológicas entre uno y otro.

Benedicto XVI vino solo a Guanajuato, dio una misa masiva al pie del Cubilete y realizó un sobrevuelo en el Cristo Rey de la Montaña, símbolo de la defensa de la fe en la guerra cristera.

El Papa Francisco, en cambio, visitará el Estado de México, Chiapas, Michoacán y Ciudad Juárez, cuatro regiones que padecen distintos problemas sociales, como la injusticia y la desigualdad, el olvido de los indígenas, la migración fronteriza y la violencia.

Benedicto XVI hizo una visita conservadora con el fin de reivindicar la defensa histórica de la fe católica. El Papa Francisco hará una visita de responsabilidad social para plantear la desigualdad económica, la discriminación indígena en Chiapas, la migración en Ciudad Juárez y la violencia en Michoacán. Hay que ver todavía los discursos, pero seguro que tocará el tema indígena y la pobreza.

El Papa Benedicto XVI, en tanto, no hizo ninguna visita a las zonas marginadas. No estuvo en una región de pobreza extrema y no convivió con indígenas. Benedicto XVI se reunió con la feligresía más leal, con los nietos de los cristeros y los sinarquistas, con los defensores históricos de la fe. Benedicto XVI, ideólogo ultra conservador del Vaticano, según parece, deseaba destacar el monumento de Cristo Rey, el estandarte de la guerra de los cristeros. Juan Pablo II nunca quiso venir a Guanajuato, tratando de evitar el tema, por respeto al estado mexicano. Benedicto XVI, en cambio, sólo vino a Guanajuato y no quiso ir al DF (el argumento de que no podía ir por enfermedad, era solo un pretexto). Benedicto XVI sabía que la región conservadora de Guanajuato necesitaba una reivindicación histórica.

El Papa Francisco, por su parte, tiene una agenda muy distinta. Su formación jesuita lo acerca a Chiapas, en donde su congregación ha hecho un trabajo histórico. A Juárez, una de las ciudades más inseguras del continente y con más muertes de mujeres. Y a Michoacán, cuna del narcotráfico y las autodefensas.

Muy distinta una visita de la otra.

Benedicto XVI vino a despedirse.

El Papa Francisco viene a presentarse.

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