Reporte de inteligencia

La vialidad tronada por  los turistas

La ciudad quedó rebasada. 

Un viaje en auto de la Glorieta Espejo a Gran Jardín, se hacía en una hora, a vuelta de rueda.

Un recorrido de Echeveste a La Marina en 45 minutos.

El auténtico caos. Algo muy parecido a un desmadre.

Un amigo paró un taxi en la Central de Autobuses para ir al norte de León y el taxista no lo quiso llevar. Allá no me meto, le dijo.

Una sobrina tuvo que caminar 4 o 5 kilómetros para llegar a la zona comercial, porque ningún taxi pasó por ahí en horas.

La entrada al Parque Metropolitano era toda una hazaña. Veinte minutos para comprar un boleto de entrada.

Media hora para entrar al baño.

Veinte minutos para hallar un estacionamiento.

Filas para entrar, filas para salir.

Colas para comprar, colas para ver.

El éxito del Festival Internacional del Globo, comienza a generar problemas de logística.

Es maravilloso que lleguen 400 mil turistas a León.

Es extraordinario que la ciudad tenga tanta actividad económica.

Pero hay que trabajar mucho en los servicios.

El Gobierno y el Festival tienen que planear mejor lo que ocurre afuera, y no sólo lo de adentro.

Las autoridades tienen que trabajar mucho en la forma en que la gente llega al parque.

Afuera, hay un desorden. Demasiados estacionamientos improvisados, muchos conflictos viales y miles de “viene vienes”.

El Festival del Globo es un evento masivo y debe organizarse como tal.

Hay que echar un vistazo a la organización que se hizo en el evento masivo del Papa Benedicto XVI en el Parque Guanajuato Bicentenario hace dos años. No hubo acceso para los vehículos particulares. Los autos se dejaron a kilómetros de distancia y la llegada fue a través de autobuses rentados.

Este año sí mejoró la logística en la ciudad, pero se quedó corto el operativo. Este es un evento de grandes dimensiones y se requiere todo un equipo de logística, trabajando en la ciudad, para resolver los problemas. No podemos dejar que los visitantes se las arreglen solos, metiendo los coches por delante.

La experiencia del Festival del Globo es muy bonita, pero hay que cuidarla. Con tantos problemas de vialidad y servicios puede terminar siendo una experiencia desagradable y no agradable. El próximo paso debe ser el orden.

@pccarrillo