Reporte de inteligencia

Los últimos golpes del trienio

En estos últimos días, han brincado varios escándalos de la administración municipal.

Antes de irse, los priistas, verdes y panistas se están dando con todo.

Por acá sale la obra pública, por allá sale una grabación clandestina.

Por allá brinca un moche, por acá salen unos bares sin permisos.

Se rompió la discreción sobre los negocios en un Gobierno, debido a los pleitos. Normalmente los gobiernos salen lo suficientemente unidos como para que no salgan los casos de corrupción, los abusos y las trampas.

Pero ahora fue imposible.

Normalmente los gobiernos llegan al final, guardando los secretos de unos y otros para no ser expuestos públicamente. Hay como un pacto de silencio, articulado por la complicidad. Los de allá, no dicen nada sobre los de acá, y los de acá se quedan callados sobre los de allá. Y como todos están embarrados en distintos negocios, eso es lo que mantiene la cohesión del grupo y la secrecía de los negocios.

Pero ahora la complicidad se rompió.

Los principales grupos salieron lastimados en el PRI y eso provocó la fuga de información. Entonces todas las historias de actos incorrectos o indebidos salieron a la luz pública, de un bando y de otro.

Los últimos 4 meses fueron terribles en términos políticos. La fractura se dio primordialmente por la disputa por el presidente interino y ahí se acabó la armonía. Unos querían a Aurelio Martínez y otros a Octavio Villasana, y ahí el PRI quedó dividido en dos grupos enemigos. Después de la derrota del 7 de junio, fue peor: los grupos del PRI y del Verde se dedicaron a culparse sobre la derrota.

Lo único que nos demostraron es que casi ninguno se salva. Entonces pudimos apreciar un lamentable espectáculo público, con pleitos absurdos, intereses económicos, egos mal manejados y actitudes mezquinas.

Nuestros políticos en su peor versión.

@pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com