Reporte de inteligencia

La era de los trolles

La primera crónica política y socialera de la boda de los periodistas, Daniela Romero y Luis Alegre, la hizo un troll. Un tal @Huele a León.

Un hombre anónimo o mujer misteriosa que describe la fiesta como si hubiera estado ahí. Tal vez sí estuvo ahí. A lo mejor estuvo sentado en alguna mesa, conviviendo con las personas que después ventaneó, con humor e ironía, a través de su cuenta de Twitter. Al día siguiente la pregunta era: ¿Quién diablos es @Huele a León?

No tengo idea de quién puede ser. Tengo algunos sospechosos, hombres y mujeres, pero es casi imposible afirmarlo. Pero es evidente que es alguien que tiene acceso a información y que conoce el teje y maneje de la farándula política y periodística de León. Es una especie de chismoso del pueblo, que dice lo que no se debe decir en un periódico o en una revista, con cierto sentido del humor. A veces asume el papel de justiciero y a veces de vengador. Tiene sus filias y sus fobias y las descarga de manera anónima. Es algo muy similar al personaje de la serie @GossipGirl, un cronista de la alta sociedad de Nueva York.

Hoy por hoy es la novedad.

Pero también hay otros trolles famosos en la ciudad, como @León_Curtido, un personaje que enjuicia a todo mundo en las redes sociales. @León_Curtido es una persona enterada de lo que ocurre y que no tiene cuidado en cuestionar a todos, bajo la protección del anonimato.

Estos dos trolles son de los más activos e ingeniosos en León –se ve que lo hacen con un afán de divertirse y hacer ruido-, aunque hay otros que son más agresivos. Hay algunos trolles, como un tal @Trompo de Pastor que suele atacar las famas públicas, con rudeza innecesaria. Hay otro que se llama @Juan Camaney que también ataca a las personas sin consideración. Se dice que estos dos trabajan en la administración municipal y ya los han investigado para ubicarlos.

En otros años han operado algunos trolles que revelan datos y agreden a las personas como @AllendeInsurgente o @Jabo Batería, aunque esos ya están inactivos.

La existencia de los trolles en León, obliga a la revisión de esta nueva realidad. Hay personas que en el anonimato difaman y calumnian y no hay forma de ubicarlos. Los que tienen cierto rigor periodístico y ética, podríamos decir ahí déjenlos (son divertidos). Pero los que están construidos para atacar y desprestigiar y que seguramente son operados por políticos o gobernantes, no podemos quedarnos de brazos cruzados, como sociedad, viendo cómo cometen delitos cibernéticos.

Bienvenidos a la era de los trolles.

Por cierto, la boda de Daniela Romero y Luis Alegre, fue linda y memorable. Cada detalle fue seleccionado con muy buen gusto. Había una gran alegría en los invitados. Todo lo demás, se lo dejamos a las páginas de sociales y a los trolles.

Twitter: @pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com