Reporte de inteligencia

Los taxistas del Aeropuerto apedrean a gente y nadie les hace nada

Unos taxistas agarraron a pedradas a una joven, por viajar en un Uber, y nadie investiga un carajo.

Los responsables andan muy tranquilos, sin ser detenidos, dando el servicio de taxi en el Aeropuerto Internacional del Bajío. Los desgraciados deberían estar en la cárcel, pero ahí andan, sin problemas. La Procuraduría de Justicia no investiga, ni sabe quiénes son los golpeadores. Esos taxistas son criminales. Son delincuentes, cometen el delito de lesiones y no pasa nada. No se aplica la ley.

Por cierto, ahí en el Aeropuerto hay agentes de la Policía Federal, y tampoco actúan. Se hacen patos. En su nariz, apedrean a personas y no hacen nada.

¿Acaso están protegidos? ¿Acaso sienten que pueden hacer lo que quieren y no los llamarán a cuentas? ¿Quién está detrás? ¿Quién da la orden de lanzar las piedras? ¿Quién los incita a atacar a las personas por el simple hecho de usar un taxi Uber?

Las fotografías de la jovencita apedreada, son impactantes. Le pegaron en la cabeza, sin piedad. La chica de Monterrey llegó a León para ver el partido de futbol de León contra Tigres.

Ella no conocía la plaza, no sabía nada, simplemente pidió un Uber y la agarraron a pedradas. Y casi la matan.

Esos taxistas salvajes deben ser puestos en su lugar. No deben estar en un taxi. Deben estar en la cárcel por tentativa de homicidio. Lo que hicieron no tiene nombre. Es una acción cobarde y ventajosa, inhumana y salvaje. No les importó que fuera una dama. No les importó que se tratara de una persona inocente que sólo tomó un Uber. Hay que poner a estos taxistas en su lugar. Hay llevarlos a juicio. Hay que encarcelarlos y condenarlos. Eso es lo que procede si se aplica la Ley. ¿O acaso alguien los protege?