Reporte de inteligencia

El retorno de la Química Central

A parte del problema ecológico, ahora viene el pleito legal. Resulta que un tribunal ordenó la apertura de Química Central por haber sido una clausura ilegal.

Vaya embrollo. El tribunal de circuito le otorgó el amparo a la Química, aún cuando ahí están las 300 mil toneladas de cromo hexavalente altamente contaminante. Los magistrados tomaron una decisión legal, sí, apegada a los procedimientos, sí, sustentada en las leyes, sí, pero sin considerar el aspecto ecológico. Está probado que Química Central es una de las empresas más contaminantes del país y las 300 mil toneladas de cromo son un riesgo para el medio ambiente y para la salud.

Ahí está el ejemplo de Cromatos de México, una empresa que producía los mismos químicos y que fue cerrada de por vida en Lechería, Estado de México.

Y ahora resulta que la Química Central va a abrir sus puertas otra vez, por orden del tribunal que nada entiende de ecología y medio ambiente. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), determinó cerrar la planta de cromo por ser contaminante. Y de hecho el debate ahora estaba centrado en qué hacer con las 300 mil toneladas de cromo que ahí siguen a la intemperie.

El tema se judicializó. Tenga usted por seguro que la Profepa acudirá a la siguiente instancia para insistir en la clausura y tenga usted por seguro que harán nuevas supervisiones para obligar a la empresa a limpiar el tiradero que acumularon durante 30 años.

Así son las leyes. La empresa tiene un cementerio de cromo cancerígeno que viola todas las normas ecológicas y el tribunal decide abrir la Química porque el inspector que clausuró tenía su credencial vencida.

@pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com