Reporte de inteligencia

No repitan la historia de 'El Guaje'

La invasión de terrenos en la colonia Ampliación San Francisco pone en alerta a los empresarios. Esto no puede estar ocurriendo otra vez en León.

Lo primero que uno piensa es que puede repetirse el conflicto de El Guaje. Un caso como este puede desatar conflictos sociales y legales, como ocurrió hace 30 años con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), en la colonia Morelos, mejor conocida como El Guaje.

Desde entonces, no se veía una invasión de terrenos en la ciudad. El Guaje fue una terrible experiencia para la ciudad, desde su aparición en los años ochenta, hasta  su conclusión en los noventa. El Gobierno Municipal los dejó crecer durante años, hasta que fueron incontrolables.

El MIR llegó a tener un control absoluto de la colonia irregular, nacida de una invasión como la de ahora. La Policía no podía entrar a El Guaje. Los líderes tenían sus propias leyes y reglas. La gente vivía bajo un régimen especial de leyes, distinto al resto de Guanajuato. Y los vecinos tenían sus propios vigilantes, sus castigos y su sistema improvisado de justicia.

Eso no puede ocurrir otra vez.

En El Guaje, el Gobierno tardó casi 12 años en actuar. Primero el alcalde en turno no quiso desalojar a las familias y los dejó crecer. Después ya era imposible poner orden. Los vecinos de El Guaje desafiaban al Gobierno y peleaban a pedradas y a balazos. Hasta que el presidente, Eliseo Martínez decidió entrar con cientos de policías y recuperó el control de la colonia. El líder del MIR, Adolfo Andrade, por cierto, fue encarcelado, acusado de disparar en contra de los policías. Y hasta entonces terminó el conflicto.

Una invasión de terrenos entraña varios problemas de la sociedad. La falta de oportunidades para algunas personas y la pobreza de las familias, pero también la violación del Estado de derecho y el incumplimiento de las leyes. Vamos a ver cómo actúa el Gobierno Municipal en este caso. De entrada ya presentaron una denuncia penal, pero hay que esperar. Lo que no podemos permitir como sociedad es que se repita la historia de El Guaje.

pablo.carrillo@milenio.com