Reporte de inteligencia

La policía de León, sin espíritu de servicio

La policía de León trae serios problemas de actitud. Se perdió el espíritu de servicio y el deseo de cumplir con el deber. No es un problema de capacidad, ni de conocimiento, sino de una corporación que no quiere cumplir con su responsabilidad.

Desde hace varios años, los policías dejaron de pensar en que es su obligación el cuidar a los habitantes de León. Desde hace cinco o seis años, los policías de la ciudad piensan en sus beneficios personales y sus intereses, y no en el bien de la ciudad que les otorga la facultad de cuidar sus calles y a sus habitantes.

La policía está contaminada internamente. Sus problemas empiezan adentro y se reflejan afuera. Se perdió la misión de grupo. Se torció el valor de servir y hoy se entiende como servirse. Los mandos medios fomentan la grilla y el conflicto y no el cumplimiento del deber.

Por lo mismo, no hay jefe de policía que pueda con el puesto. Nadie podrá arreglar la corporación si no hay un limpia de fondo. Porque los policías rasos y los mandos medios son los que mandan y no el secretario o el director. Porque los que no vigilan son los policías de a pie. Porque los que se hacen patos son los que andan en la patrulla. Porque los que toleran a los delincuentes, son los agentes que deben vigilar las calles.

La corporación que cumple con su deber, la perdimos. Es como una empresa en donde los colaboradores no quieren hacer bien las cosas. Es como en una oficina de Gobierno, en donde ya no importa atender al ciudadano. Como los empleados del IMSS que nunca piensan en el enfermo. Como los empleados del Infonavit que cierran la ventanilla a las 3, sin importar si hay una larga fila.

Así está nuestra policía. Contaminada de mala actitud. Contagiada de irresponsabilidad. Hay que reestructurarla, atenderla y modificarla. Hay que limpiarla y darle una inyección de optimismo. Hay que darle ideales y valores. Hay que recuperarla.

No es un trabajo que pueda hacerse en un año. Es un proyecto a largo plazo. Ahorita no importa si hay un asalto o un robo, eso es lo de menos. Lo importante es hacer el gran proyecto de nuestra policía. Lo esencial es construir las bases de la gran policía que León merece. ¿Lo estamos haciendo? 

 

Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com