Reporte de inteligencia

¿Quién le pide la renuncia al Alcalde de Silao?

El presidente municipal de Silao, Enrique Benjamín Solís Arzola, no tiene para dónde hacerse. O es responsable por ordenar la golpiza a la reportera Karla Silva o es incompetente por permitir que su jefe de policía tome decisiones tan graves sin consultarlo.

Por donde se le vea, Solís Arzola está embarrado.

Y lo mejor sería que presentara su renuncia y se fuera a su casa. Un hombre con ese nivel de negligencia no puede ser el presidente municipal de un municipio como Silao. El gran problema es ¿quién le pide la renuncia?

En los viejos tiempos, era muy fácil quitarlo del cargo.

El gobernador del PRI le pedía la renuncia y asunto arreglado.

Pero ahora no hay una autoridad en el PRI en Guanajuato con la autoridad y el poder para quitarlo del cargo. ¿Quién lo quita entonces?

El presidente del partido, Santiago García, ¿puede pedirle la salida? Tal vez no. ¿O el líder nacional César Camacho se meterá al tema? ¿O será la secretaría de Gobernación la que opere la renuncia desde México?

Esas tres podrían ser las salidas políticas al problema.

Y es que, según parece, el gobernador Miguel Márquez Márquez ya tomó la decisión de no involucrarlo en el atentado, al menos por ahora. Si Márquez hubiera querido embarrarlo de arranque, ya lo hubieran involucrado en la investigación y lo hubieran citado a declarar (aunque no lo hubieran acusado). Carlos Zamarripa, el Procurador de Justicia, culpó por completo al director de seguridad, Nicasio Aguirre Guerrero, sin mencionar si él recibió o no una orden superior, lo cual significa que por el momento, no hay nada contra el Alcalde. ¿Acaso la investigación tuvo también un manejo político? ¿Acaso el Gobierno del Estado del PAN decidió respetar a un alcalde del PRI? ¿Se habló con el PRI antes de tomar la decisión de culpar al jefe de policía?

Y la otra opción es darle una salida jurídica.

La salida jurídica la tendría que hacer el Congreso del Estado o el Ayuntamiento de Silao. Los diputados de Guanajuato podrían iniciar un procedimiento legal para revisar su actuación. Los diputados podrían hacer mínimo un pronunciamiento para pedir su renuncia. Y los regidores de Silao, también tendrían que meterse al tema. Llevar al pleno del Ayuntamiento el caso para hacer un pronunciamiento o pedir una investigación sobre el caso.

En cualquier escenario, el alcalde de Silao, Enrique Benjamín Solís Arzola, está metido en un problema muy serio. ¿Por qué su jefe de policía manda golpear a una reportera sin que el Presidente se dé cuenta? ¿Entonces nadie lo controlaba? ¿Acaso actuaba sin control y entonces hacía otras fechorías? ¿Y cómo lo contrató si ya había sido investigado por tortura cuando era agente de la Policía Ministerial? Enrique Benjamín Solís Arzola muestra incompetencia por donde se le vea. Ni siquiera metió al buscador de Google el nombre de su jefe de policía. Ahí aparece involucrado en un caso terrible de tortura en Guanajuato.

Por todos los errores y las omisiones, Enrique Benjamín Solís, debe irse a su casa y dejar el cargo. ¿Quién le pide la renuncia?

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pablo.carrillo@milenio.com