Reporte de inteligencia

¿Le hacemos una estatua a Fox?

El ex presidente tiene méritos para tener una estatua de bronce en León, pero nadie se la quiere hacer. Su aportación a la democracia es importante. Fox fue el que tumbó al PRI en el Gobierno de Guanajuato y después derrotó al tricolor en la Presidencia de la República. Fox fue el primer presidente de oposición en el país, y hasta ahí todo bien.

Sólo que fue un presidente que no cumplió con las promesas y 12 años después pidió el voto a favor del Partido Revolucionario Institucional. Fox pidió el voto para quitar al PRI y luego lo pidió para regresarlo.

Entonces ¿Fox merece una estatua sí o no?.

A lo mejor no la merece, pero sí tiene más méritos que Alonso Jujambio, el ex secretario de Educación que no hizo nada en realidad por León. Su bisabuelo Manuel García Moyeda vivió en León y fue el fundador de la Feria de León, pero Lujambio nunca vivió aquí. Su familia era de estos rumbos, pero hace más de 100 años.

Y el punto es que si ya le hicimos una estatua a Lujambio, entonces hay que hacérsela a otros personajes importantes. El cronista de la ciudad, Carlos Arturo Navarro dijo que su bisabuelo Manuel García Moyeda sí merecía una escultura por haber hecho la Feria de León. Y hay priistas que apoyan a Ignacio García Téllez, el fundador del IMSS.

Y hay personas en la ciudad que han trabajado de manera incansable por el bien de la sociedad, como el jesuita Cristian Jean, por ejemplo, un formador de profesionista y un hombre comprometido con las causas nobles del ser humano.

Hay que revisar los personajes locales que ya tienen una estatua.

El torero leonés Rodolfo Gaona, por ejemplo, tiene la suya. Gaona fue de los mejores toreros del mundo y por eso tiene su monumento. Y la compositora leonesa María Grever también tiene su estatua. Y el obispo de León, José María Yermo y Parres también tiene su escultura en el Paseo de los Insurgentes, allá por la glorieta de la Universidad de La Salle.

No debería ser tan complicado hacerle una estatua a un hombre destacado de la sociedad. Y menos cuando sean promotores de los valores fundamentales del ser humano. Un hombre honesto, dedicado a servir y a ayudar a los necesitados, tendría que tener una estatua. Eso reforzaría la convicción de que vale la pena ser un buen ser humano.

Lo ideal sería tener estatuas de hombres que sean ejemplo para la sociedad. Y no habría que esperar a que un súper hombre salve al mundo de una amenaza suprema para hacerle una estatua.

Necesitamos más estatuas de hombres de carne y hueso.

http://twitter.com/pccarrillo