Reporte de inteligencia

El puente Guadalupe Reyes -gran obra de ingeniería mexicana-, paraliza al Gobierno

Ya hay que bajar la cortina. El puente Guadalupe Reyes –esa maravillosa obra de los ingenieros mexicanos-, ha comenzado. No se aceptan quejas desde el 12 de diciembre –Día de la Virgen de Guadalupe-, hasta el 6 de enero –Día de los Reyes Magos-. Para que no digan que no avisamos.

Los burócratas del gobierno son los principales usuarios.

Se trepan al puente y no hacen nada en este tiempo. Primero porque están muy ocupados con las posadas, los regalos, la fiesta de Navidad y el pavo. Y segundo porque tienen que gastar el aguinaldo y el bono y solo tienen 20 días de vacaciones. Por ahí dejan algunas guardias en las oficinas para que no los cachen, pero la realidad es que a estas alturas ya casi nadie hace nada. Ahora sí que ya nada puede resolverse en este momento en el Gobierno –ya no hay quien firme, jefe, todos andan en la fiesta de fin de año-. Lo esperamos, con gusto, el 7 de enero.

La pachanga ha comenzado.

Que hay que pagar una multa. ¡Salucita, jefe!. Que hay que presentar un oficio en un juzgado. ¡Dale, dale, dale, no pierdas el tino!. Que hay que conseguir un permiso urgente en el Municipio. ¡A qué hora empieza el intercambio!.

El Gobierno se paraliza.

El Gobierno Federal trabaja a medio gas. El Gobierno del Estado hace como que trabaja. Y el Municipio hace horas- nalga para que nadie se dé cuenta que ya no están.

Que trabaje más, el que tenga hambre. Los juzgados cierran el changarro, no vaya a ser que llegue alguien. El Ministerio Público recibe denuncias solo si hay un muerto. La Junta de Conciliación y Arbitraje, resuelve broncas pero hasta enero. Y todas las oficinas gubernamentales cierran la cortina, hasta nuevo aviso. Y luego no falta el burócrata que quiera aplicarla y crear el nuevo puente Reyes-Guadalupe (desde enero hasta diciembre), ahí como cosa suya.

El puente está construido.

¡Vámonos que aquí espantan!

pablo.carrillo@milenio.com