Reporte de inteligencia

Lo que faltaba: Roba-chicos

A qué nivel hemos llegado.

Casi nunca se ve un robo de niño así de burdo: arrebatándolo de los brazos de su madre. Y ya tenemos un caso en León.

El bebé Marcos Iván Agustín, de tres meses de edad, fue arrebatado de su madre. Ya están ahí los retratos hablados de los malvados: Es un hombre de barba como de uno 27 o 28 años; y un hombre delgado con cachucha.

El robo está acreditado. Según parece no se trata de un problema entre familiares –como la Procuraduría siempre trata de afirmarlo-, ni tampoco de un pleito personal. No. Es un robo de un bebé en la colonia Vibar. Un robo descarado de delincuentes que estuvieron siguiendo a la madre, hasta que vieron el momento de actuar.

Un caso así irrita a la población. Altera a los ciudadanos. Causa miedo colectivo. Ya vimos cómo en las colonias las madres de familia están distribuyendo fotografías del bebé, exigiendo justicia. De inmediato se hizo una marcha contra la inseguridad en el centro de León. Ahora resulta que no solo hay que cuidar nuestra casa de un robo, o nuestro coche, ahora hay que cuidar a nuestros hijos.

Hace unos años, se reportó otro robo en la colonia Los Olivos. La niña Lupita desapareció, sin dejar rastro. Los policías investigadores trataron de afirmar que era un problema entre familiares. Pero no. Lupita fue robada afuera de su casa y a la fecha no aparece. Tiene casi cuatro años perdida.

Hoy tenemos el caso del bebé Marcos Iván. Ahí están sus fotos pegadas en los postes de las calles. En Internet. En el Facebook. En las oficinas de Gobierno.

Aquí es donde queremos ver a la policía.

Aquí es donde se necesita una investigación.

Aquí es donde queremos que trabajen día y noche, incansablemente, en su búsqueda. Ojo: un caso así irrita más a la población que todas las ejecuciones y muertes del año. Es un indefenso bebé. Es una madre desesperada. Es un caso de inseguridad es una colonia de León por donde todos andamos, como la suya y como la mía. Una historia lamentable que le podría pasar a usted, a mí o a cualquiera.


Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com