Reporte de inteligencia

El destape de Oliva

La candidatura de Juan Manuel Oliva para la dirigencia nacional del PAN agarra fuerza de última hora.

El diputado guanajuatense Luis Alberto Villarreal está fuera con el escándalo del diezmo.

La senadora Luis María Calderón, hermana de Felipe Calderón, está fuera por el escándalo de La Tuta.

Ernesto Cordero también fue cuestionado por el cobro del diezmo.

Así que Juan Manuel Oliva ahora sí tiene posibilidades en el ámbito nacional.

Y ayer quedó claro en su destape, con la presencia de importantes líderes del PAN en Guanajuato. La foto es una prueba. El líder estatal Gerardo Trujillo, el líder municipal Alfredo Ling Altamirano y el senador Fernando Torres Graciano. La plana mayor del PAN con el aspirante de Guanajuato. En total se reunieron más de 200 panistas de León, Salamanca, Guanajuato, Irapuato y Celaya, con la intención de respaldar al ex gobernador de Guanajuato.

Juan Manuel Oliva está en la contienda, aunque algunos panistas del DF no lo reconozcan.

Su candidatura había sido minimizada por algunos liderazgos a nivel nacional, pero ahora cobra importancia. Oliva es de los pocos panistas que se mantiene en la competencia, con diversos amarres en los comités estatales y con apoyos en el Comité Ejecutivo Nacional.

Sólo habría qué ver si El Yunque les da el espaldarazo o si deciden lanzar a otro candidato.

Juan Manuel ya tiene varios meses en campaña. Se ha reunido primordialmente con los presidentes de los comités municipales del PAN de todo el país y con los distintos grupos. Trae amarres con la gente de Felipe Calderón y de Ernesto Cordero, trae amarres con Gustavo Madero y compañía, y trae amarres con los yunques, aunque eso no significa que ellos lo apoyarán, sino que están listos para hacer alianzas, en caso de ser necesario, en el momento adecuado.

Oliva tiene sólo un punto en contra. Su pleito a muerte con un periódico de León.

Los dueños de este periódico van a hacer hasta la imposible por tratar de lastimar su imagen a nivel nacional, aunque sólo tienen fuerza municipal. Los empresarios del diario le han hecho mala fama a Oliva en León, pero no lo han conseguido a nivel estatal, mucho menos nacional. De tal forma que eso sería lo único que podría lastimarlo en la pelea por la dirigencia del PAN. Pero al ver las acusaciones en contra de Villarreal -cobrar diezmo a los alcaldes este año-, y de Luisa María Calderón -buscar un acuerdo con el narcotráfico a través de un enviado-, lo de Oliva es una mala broma. En realidad no hay un caso en contra de Oliva que pueda representar un escándalo nacional. Lo del Parque Bicentenario, no tiene ninguna prueba de corrupción. Lo de los terrenos de la Refinería del Bicentenario, tampoco tiene una irregularidad probada.

De tal forma que Oliva está decidido. Va por la dirigencia nacional, con intensidad. A su favor, tiene su imagen de ser un buen operador político y su prestigio de haber sido el único que ganó su estado en el 2012. Ya veremos en qué termina esta aventura. El solo destape ya lo pone en la vitrina, como Villarreal y como Cocoa. A ver si Oliva no sale raspado.

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