Reporte de inteligencia

Ya cayó Aguirre, ¿nunca caerá el Alcalde de Silao?

Ya cayó, ya cayó, Aguirre ya cayó.

El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, no aguantó la presión de miles de estudiantes en todo el país por el caso Ayotzinapa.

Era insostenible.

A lo mejor Ángel Aguirre no es responsable directo de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, pero sí es responsable de lo que ocurre en su estado. Además había reportes de que no colaboraba para hacer las investigaciones.

Seguramente no fue sencillo quitar al Gobernador de Guerrero, siendo del PRD, mientras que el presidente Enrique Peña Nieto es del PRI. Pero a final de cuentas se le pidió la renuncia y dejó el cargo.

Aquí en Guanajuato tenemos un caso pendiente.

El alcalde de Silao, Enrique Benjamín Solís Arzola, toleró el ataque de su jefe de policía a la reportera Karla Silva, y no pasa nada. De hecho es más culpable Enrique Benjamín en Silao que Ángel Aguirre en Guerrero. Al Alcalde de Silao se le salió de control el jefe de policía, quien sintió que podía mandar golpear a la reportera, y el ex gobernador de Guerrero, no era directamente responsable de lo que hacía el alcalde de Iguala.

Entonces cuál es la diferencia de criterio entre un caso y otro. ¿Por qué se va Aguirre y porqué se queda Solís? En los dos casos hay abuso de poder y autoritarismo, en los dos casos hay delitos y violencia ejercida desde el poder. La diferencia tal vez es solo la presión social.

En Guerrero, el pueblo se ha levantado. Los jóvenes han salido a las calles a pedir justicia y se está creando un movimiento nacional de jóvenes. Esa presión fue la que tumbó a Aguirre. El Gobierno Federal no lo quería quitar, pero la presión del pueblo, lo derrumbó.

En Silao, lo que ha faltado es presión social.

De hecho el pueblo de Silao no ha expresado repudio para su Alcalde. Las quejas y denuncias vinieron de los periodistas y de los partidos políticos, pero los ciudadanos de Silao se quedaron callados. Están inactivos. Los habitantes de Silao no expresaron su punto de vista en torno a la golpiza que el Gobierno Municipal mandó darle a una periodista. La única manifestación la hicieron los reporteros, nunca la ciudadanía.

¿Hasta cuándo habrá justicia en Silao?

¿Ya la libró el alcalde Enrique Benjamín Solís?

¿Ya no pasará nada en el caso de Karla Silva?

¿Por qué dejaron ir al jefe de policía de Silao?

Ese es justo el riesgo de no impartir justicia.

Como el jefe de la policía de Silao huyó y la libró, como al presidente Municipal no le pasa nada, pues entonces otros policías de Guanajuato sienten que pueden matar a un joven en el Cervantino, sin temor a ser detenidos. Al fin y al cabo no pasa nada.

Aquí aplicaría muy bien esa frase que suelen gritar en muchas manifestaciones en el país: Ya cayó, ya cayó, Solís Arzola ya cayó.

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pablo.carrillo@milenio.com