Reporte de inteligencia

Robarse un estadio, sería el robo del siglo

Hoy se define el futuro del glorioso. El glorioso Estadio León. Si el Tribunal Colegiado de Circuito, decide que Roberto Zermeño y Héctor González, son los dueños del estadio, sería el robo más grande de la historia.

Nunca ningún ladrón ha robado algo de ese tamaño.

Nunca ningún vivales se ha llevado un estadio gigantesco completo, a la vista de todos. El robo perfecto. El atraco del siglo. Una estafa nunca antes vista por el ojo humano. El robo de un estadio, con todo y cancha, con porterías, gradas e historia. Un robo perpetrado desde un escritorio, con argucias y trampas, aprovechando lagunas jurídicas de una asociación civil constituida por personas buenas que nunca pensaron que un día llegaría a robar un tramposo.

Todo está en manos de tres magistrados. Hoy tienen una audiencia pública en Guanajuato. Los magistrados son: José Jorge López Campos, Juan Solórzano Zavala y Jesús Valencia Peña. Tres magistrados que deben decidir quién es el legítimo dueño de un edificio que es de todos.

Todo León sabe que ese estadio es del pueblo. Lo construyó el Gobierno del Estado hace 50 años para el gusto de los panzas verdes que querían un lugar sagrado para adorar a su equipo. Es un estadio viejo y descuidado, pero así lo queremos. Así lo admiramos cada sábado que hay juego. No por nada el pueblo lo llama El Glorioso. El espacio donde se ha creado la gloria de nuestro equipo.

Señores magistrados: entreguen ese estadio a quien le pertenece. Hagan justicia. Regrésennos nuestro estadio. No dejen que ese par de tramposos se salgan con la suya. Salven nuestro Nou Camp. Protejan ese templo de culto y fe llamado El Glorioso.

@pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com