Reporte de inteligencia

Los Reyes Chinos no están en lista del SAT

Por ahí vi a varios hombres de origen oriental, vendiendo baratijas, en el centro de León. Los comerciantes locales los llaman: los chinos. 

Sus juguetes son espectaculares y sus precios no tienen comparación: coches de control remoto a 100 pesos; robots espectaculares de foquitos y control por 90 pesos; muñecos de peluche sofisticados que hacen ruidos por 80 pesos. Los juguetes son aparatosos y vistosos.

Pero lo realmente sorprendente es que venden miles de juguetes y no dan facturas, ni comprobantes fiscales. Son juguetes de contrabando.

Son vendedores a gran escala que llegan con tráileres a León, con miles de juguetes extraños que no salen en los comerciales de televisión. Son juguetes chinos de bajo precio y alta tecnología. A veces ni tienen marca. Son juguetes sin marca definida. Solo tienen frases como Super Truck, Gran Robot, Speed Car o High Speed.

Los materiales con que están hechos, son plásticos baratos. A simple vista se puede ver que no son de la misma calidad que Mattel o Hasbro, esas marcas reconocidas y dominantes del mercado, cuyos juguetes tienen garantía. No. Los juguetes chinos son de mala calidad y sin garantía, y suelen descomponerse a los 15 o 20 días.

Los vendedores chinos vienen primordialmente de Guadalajara. Según ellos mismos comentan, traen los juguetes que no se vendieron con el Niño Dios de Guadalajara. Ellos hacen doble venta: primero en Guadalajara (con el Niño Dios en Navidad) y luego en León (con los Santos Reyes). Son los vendedores del mercado de San Juan de Dios de Guadalajara y de la calle Alvaro Obregón. Son juguetes importados de manera ilegal, y entran al país mediante la corrupción.

Y aquí los tenemos cada año en León.

Ojo. No son los comerciantes clásicos de León que van al DF o a Guadalajara a comprar mercancías. Por supuesto que no. Son chinos que traen grandes cantidades de juguetes de contrabando y los venden al mayoreo. Sus puestos son los más grandes. Rentan un estacionamiento y ahí se instalan de un día para otro. Tienen hasta 3 mil coches de control en exhibición, 5 mil robots o más. Manejan millones de pesos. Venden los juguetes como pan caliente, sin etiquetas y sin garantías (con instrucciones en inglés o en japonés), violando todas las normas del consumo en México.

¿Quién los deja entrar? ¿Es válido? ¿Se presta a la corrupción con los inspectores o funcionarios locales?

 Los vendedores chinos están aquí, haciendo los grandes negocios con los juguetes de contrabando, sin que nadie los cuestione. No pagan impuestos, ni dan tickets de compra venta. ¿Cómo le hacen los chinos para no tener problemas y no salir en la lista negra del SAT?

Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com