Reporte de inteligencia

Policías con rostro en la captura de El Chapo

La presentación en público de Joaquín El Chapo Guzmán, sorprendió porque los militares no se cubrieron el rostro.

Los militares salieron con su rostro descubierto, sometiendo al narcotraficante y apretándole el cuello.

El mensaje es muy claro: No le tenemos miedo. No nos importa que nos vea porque no nos hace daño. Sin duda que ese debió ser el razonamiento para no ponerles un pasamontañas a los militares.

El Gobierno decidió dar un mensaje de fortaleza y no de debilidad. A final de cuentas, cuando un militar se cubre el rostro es porque teme alguna represalia.

Ahora no fue así. Los militares se veían firmes y decididos, haciendo su papel de guardianes del orden.

La vez pasada el Gobierno decidió mostrar a militares sin rostro, como protegiendo su identidad, pero de ese tamaño era el miedo que le tenían. El Estado mostraba debilidad. El Chapo estaba arrestado, pero le tenían miedo. Por lo mismo era necesario taparse la cara para que no los viera.

Ahora fue un mensaje distinto. Ahora el Gobierno quiso decir: es inofensivo, le tenemos neutralizado y no asusta.

El Chapo, a su vez, se mostró ligeramente distinto en esta ocasión. La vez pasada, El Chapo se vio tímido y resignado, ahora lanzó una mirada fuerte hacia las cámaras. Fue una mirada apenas perceptible, pero era una expresión de enojo y molestia. No tanto como el cínico de La Barbie que se estaba burlando cuando lo presentaron, pero esta vez El Chapo sí dejó ver que estaba indignado.

Hay qué ver si la decisión de descubrirse el rostro fue sólo para El Chapo o para todos los detenidos. En los próximos meses, la PGR nos dejará ver si decidieron quitarse la capucha sólo con El Chapo o con todos los narcotraficantes y malvados capturados.

Es de esperarse que, de ahora en adelante, la política de policías con rostro sea con todos los narcotraficantes y no sólo con El Chapo.

Twitter: @pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com