Reporte de inteligencia

El PRI está contra las cuerdas

El partidazo está en serios problemas.

En Veracruz, donde eran reyes Fidel Herrera y Javier Duarte, han sufrido una derrota sorpresiva y dolorosa.

En Tamaulipas, donde en realidad gobierna el narco, han perdido de manera contundente y arrolladora por más de 14 puntos porcentuales.

En Durango, donde siempre habían ganado, desde hace 85 años, ahora sufren un inesperado descalabro.

Los ciudadanos por fin están haciendo las revoluciones locales.

En Quintana Roo, el tricolor perdió el poder ante el PAN, con una diferencia de 10 puntos porcentuales.

Las derrotas son aplastantes.

No es que hayan perdido por 2 o 3 puntos, son derrotas vergonzosas.

En Chihuahua, Javier Corral del PAN ganó por una diferencia de 7 puntos, aún cuando hubo intervención del gobernador tricolor.

En Aguascalientes, el panista Martín Orozco, consiguió una victoria contundente. Y en Puebla, Antonio Gali, hizo lo suyo.

Esta vez muy pocos creyeron en el PRI. Ni los veracruzanos, ni los tamaulipecos, ni los duranguenses, ni los quintanarroenses -quienes fueron leales al tricolor hasta cuando Vicente Fox era candidato-, votaron por ellos.

Si acaso por ahí ganaron en Hidalgo –donde nunca han perdido–, en Oaxaca –donde todo están tan enredado como el queso Oaxaca–, en Sinaloa –donde si se pudiera, votaban por El Chapo–, Zacatecas y en el pequeño Tlaxcala.

Todo lo demás fue azul.

El partidazo está en aprietos.

La violencia del narcotráfico, Ayotzinapa, la Casa Blanca, según parece, han impactado en el electorado. El pueblo está cansado.

De cara al 2018, se ve muy complicado que el partido tricolor, se levante. No hay forma de recuperar la confianza de los ciudadanos. Si no pueden ganar ni en Veracruz, donde la maquinaria opera a la perfección, ni en Tamaulipas, donde los narcos les ayudan, entonces nunca ganarán Jalisco, ni Nuevo León, ni el DF. Mucho menos Guanajuato.

@pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com