Reporte de inteligencia

Oaxaca es enredado como el queso Oaxaca

Si yo falto al trabajo, me descuentan el día. Si salgo a marchar en lugar de trabajar, no me pagan. Si fallo en mis responsabilidades, me corren.

Así es la vida laboral en cualquier lugar, salvo en la Secretaría de Educación del Estado de Oaxaca.

En el mundo laboral común y normal, trabajas, te pagan. No trabajas, no te pagan. Asistes y cumples, tienes oportunidades de crecer. No asistes y no cumples, estás fuera. Nadie contrata a una persona que no cumple con sus obligaciones y responsabilidades.

Pero en el caso de los maestros de la Sección 22 de Oaxaca, funciona al revés. Ahí no trabajas, te premian. Si marchas y haces plantones, te dan bono. Si haces paro de labores, te dan aumento de sueldo y premios por no trabajar.

Oaxaca, se mueve al revés.

Oaxaca es enredado como un queso Oaxaca, así lo dicen ellos mismos.

Los maestros de Oaxaca (la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE), han creado un esquema laboral distinto, basado en paros laborales, marchas y plantones en las escuelas. En lugar de dar clases a los niños y enseñarlos, prefieren suspender clases hasta por meses y exigir beneficios laborales, sin cumplir con su trabajo.

Lo grave es que, con estas malas prácticas, los maestros de Oaxaca han logrado el control de la educación. Si no les pagan sus bonos económicos, paran las escuelas. Si no les cumplen, queman autos, toman calles y destruyen oficinas de Gobierno. Si no les dan aumento de sueldo, paralizan el estado.

Los maestros oaxaqueños están fuera del orden y la legalidad. Ahora no aceptan que la Secretaría de Educación les aplique los exámenes de conocimientos, y el Gobierno Federal ya cedió otra vez ante sus amenazas y presiones.

Los maestros faltan a clases, y sí les pagan. Paran clases y marchan, y les pagan su cheque completo. Queman coches, destruyen edificios y les dan aumento de sueldo. ¿Entonces qué les estamos enseñando a los niños? 

 

@pccarrillo  

pablo.carrillo@milenio.com